lunes, 27 de junio de 2011

Barrio de Alfama, Lisboa en estado puro

Siguiendo con nuestro viaje a Lisboa hoy vamos a hablar de una visita imprescindible, La Alfama, el barrio más antigo de Lisboa y uno de los más castizos de las ciudad. Está repleto de callejuelas empinadas y estrechas, es uno de los focos turísticos que concentra mayor número de visitantes y uno de los lugares más auténticos y que mejor resumen la historia de Lisboa.

La Alfama vista desde el barrio de Chiado

Aquí se puede visitar un castillo del siglo XII, se pueden obtener unas vistas únicas de la ciudad, comer una riquísima cataplana de mariscos en un recogido local o tomar un café escuchando fado, la música portuguesa por excelencia. Todas estas respuestas están aquí, en La Alfama, uno de los barrios más antiguos y con más solera de Lisboa.  


Aquí se asentaron visigodos, romanos y árabes( de ellos proviene el nombre Al Hamma) y más tarde fue barrio de gente de bien hasta que llegó el terremoto de 1755. A partir de ahí se convirtió en un barrio de gente humilde, especialmente de pescadores y marineros.
En sus intrincadas y estrechas callejuelas, en sus comercios, en sus balcones con ropa tendida... se respira el ambiente más auténtico de Lisboa. Me recordó a Scapanappoli, el caótico y sorprendente barrio Napolitano.



Un paseo por la Alfama merece mucho la pena y por el camino encontrarás varios miradores de los que quitan el hipo, como el mirador de Santa Luzia o el de das Portas do Sol.  Las vistas sobre el barrio el río Tajo son espectaculares. Allí paramos a tomar una fotos de las bellas panorámicas de la ciudad.  Lo peor, la cantidad de gente que se reúne allí para disfrutar con la panorámica ( incluidos carteristas...). 


Mirador de Santa Luzía

Mirador Das Portas do Sol


El barrio tiene mucho encanto sí, pero no es nada accesible ya que está lleno de cuestas, pendientes, callejuelas adoquinadas y aceras mal terminadas por lo que moverse por él cuesta horrores si vas con niños o andas mal de piernas.Pero que conste que subí hasta el Castillo andando y tirando del carrito.... faltaría más. Si lo prefieres puedes subir en el tranvía 28 hasta arriba para luego ir bajando y disfrutando del encanto del barrio.

El monumento principal de la Alfama es el Castillo de San Jorge y tiene unas de las mejores vistas de Lisboa. Poca gracia me hizo llegar hasta arriba y que me dijeran que con carrito de bebés era imposible vistarlo. Así que me conformé con algunas vistas y deambular por las sinuosas  y encantadoras calles del barrio.


Tranvía en plena subida

 Por supuesto, antes de subir almorzamos en un típico local del barrio para probar las exquisitas especialidades Lisboetas. Los que me seguíis sabéis cuando viajo me pierde la comida local  y es uno de mis mayores disfrutes. Esta vez nos detuvimos en Almargem, un sencillo y pequeño restaurante justo detrás de la Catedral de Sé de buenos precios y excelente comida, no así el servicio, que fue serio y muy lento. La cataplana, especie de cazuela con tapadera donde se cocinan los alimentos, de pollo y mariscos me fascinó , así como un arroz marinero con un toque de cilantro que me encantó ( hasta el pulso me tembló al hacer la foto!!).
Consejo: no perdáis mucho tiempo buscando donde comer, por aquí hay mucha oferta y casi siempre se acierta. 



Aquí  también hay monumentos de mucho interés como la Catedral de Sé, el templo más antiguo de la ciudad ( siglo XII) y un buen lugar para los amantes de este tipo de edificios sagrados. La entrada es gratuita y después de dar una vuelta por el interior de su nave decidimos emprender la temida subida al Castillo.
Como os digo la subida es preciosa y algo cansada pero merece la pena respirar el ambiente del barrio y disfrutar con sus estratégicos miradores.



Otros lugares de interés en el barrio son la Iglesia de Santa Luzia, los museos del Fado o el de artes decorativas y la Casa Dos Bicos, un  precioso palacete del siglo XVI y uno de los edificios más fotografiados de la ciudad. 


Imagen de Wikipedia

Calle de Alfama

Otro lugar emblemático del barrio es Chapito, un curioso local que hace las veces de restaurante, café, teatro y centro cultural y de conciertos. Tiene unas impresionantes vistas del tajo y es ideal para descansar de tanta pendiente o incluso para ir con niños por su ambiente relajado y por su terraza donde pueden moverse sin molestar demasiado.

 
Y por último una recomendación gastronómico- musical en el barrrio de La Alfama: el restaurante Señor Fado, un  pequeño local familiar donde después de cenar, los propios trabajadores deleitan a los comensales con fado en directo. Fuentes de confianza me cuentan que es toda una experiencia,lástima que no pudiera disfrutarlo, los niños mandan....

Hasta aquí el resumen de mi paso por este encantador y antiguo barrio Lisboeta, un lugar para disfrutar con los 5 sentidos....



 

Enlaces de Interés

- Castillo de San Jorge. Horario: de 9:00 a 21:00 ( marzo a octubre). 7 euros.
- Catedral de Sé.
- Restaurante Almargem. Travesssa do Almargem, 4.  Cataplana de pollo y marisco, 8,50.
- Chapito, Rua Costa do Castelo 7,
- Museo del Fado. Largo do Chafariz de Dentro,1. 2,50 euros
- Casa dos Bicos. Rua dos Bacalhoeiros.
- Señor Fado. Cena y Fado por unos 35 euros. 

Si quieres más información y fotos de mis viajes me puedes visitar en Facebook, Twitter o Flickr.

lunes, 20 de junio de 2011

Barrio de Belem, Lisboa

Uno de los lugares que hay que ver si vas a  Lisboa es el barrio de Belem, ya que en él puedes encontrar muchos atractivos que lo convierten en visita imprescindible. Aquí podrás comerte un delicioso pastel, visitar interesantes museos o ver algunos monumentos declarados Patrimonio de la humanidad por la UNESCO. 
La zona está a cierta distancia del casco histórico pero merece la pena desplazarse para pasar medio día como mínimo. A nosotros con medio día nos dió para ver los más importante de la zona ( pero sin profundizar mucho, ojo!).  


Una de las mayores atracciones de la zona es el Monasterio de los Jerónimos, un impresionante complejo de estilo manuelino del siglo XVI, que no deja de sorprender por su cuidada y detallada arquitectura. Fue construido para celebrar el regreso de la India de Vasco de Gama, el gran marino portugués. Hoy en día es un monumento declarado Patrimonio de la humanidad y unos de los lugares más visitados de Lisboa. 

Me impresionó la amplitud del claustro, con sus innumerables arcos y bellas columnas, la grandeza del  interior del monasterio, así como el refectorio y sus azulejos azulados que representan la vida de San José. Otros lugares importantes son el coro o la parte más nueva del monasterio, que cuenta con un museo de arqueología y uno naval.
También podréis encontrar las tumbas de diversas personalidades portuguesas como Vasco de Gama o los poetas Luis de Camoes o Fernando Pessoa.  

Un consejo: id temprano que la cola se puede hacer interminable y muy aburrida ( sólo se ven hordas de turistas y mujeres locales vendiendo pañuelos).



Refectorio
Y para los más golosos que mejor que los archiconocidos dulces " Pasteles de Belem". A unos 300 metros del Monasterio se encuentra este establecimiento de fama mundial donde siempre hay gente para reventar, pero que elabora unos dulces para chuparse los dedos... Aquí sirven pasteles desde 1837 y su receta secreta les permite elaborar más de ¡20000 pasteles al día!. Te los venderán con su correspondiente azúcar y canela, para hacerlos todavía más sabrosos... Los 10 minutos de espera son obligatorios pero merece la pena esperar y pagar los lo 0.95 euros que cuestan por unidad.



Justo enfrente del Monasterio podéis ver el Monumento a los descubrimientos, una construcción relativamente reciente edificada para conmemorar los 500 años de la muerte de Enrique el Navegante, uno de los navegantes más prestigiosos de Portugal. En él se pueden observar las esculturas de 33 personalidades relacionadas con el mundo de los descubrimientos. Hay que cruzar la transitada carretera por un paso subterráneo así que una vez más( y van unas cuantas en Lisboa) no pude aceder con mi carrito de bebés.

Imagen tomada de wikipedia
A unos 10 minutos a pie del monasterio encontramos uno de los monumentos más famosos de Portugal, sino el que más:  la Torre de Belem, declarado Patrimonio de la Humanidad y antigua fortaleza del siglo XVI, es hoy todo un símbolo de Lisboa. De estilo manuelino, fue diseñada para proteger  la entrada al puerto por el río Tajo ( los piratas ingleses y holandeses daban mucho trabajo) y es realmente espectacular. Por supuesto se puede visitar ( 4 euros) y dicen que es mejor verla cuando la marea está alta.
Dentro hay diferentes salas como la del gobernador o la de audiencias, un mirador abarrotado de gente y hasta los cañones que se utilizaban en la defensa de la ciudad. 



 Pero una vez más tengo que quejarme por él difícil acceso a un monumento o zona de interés Lisboeta: en esta ocasión hay que cruzar por un paso elevado con sus correspondientes escaleras. Menos mal que un grupo de amables daneses me echaron una mano... 
A estas que empezó a llover ( otro de los sucesos paranormales de Lisboa en Primavera es que llueve y sale el sol varias veces en un día) y se nos echó encima la hora de comer. Decidimos pues irnos no sin antes esperar 20 minutos hasta que pudimos tomar dos taxis ( otro error que no comprendo es que no haya parada oficial de taxis junto a un monumento tan visitado).


 
Críticas aparte, deciros que si os gustan los museos tambíén están por la zona el museo de las carrozas( curioso y muy visual) o el de la electricidad, situado en una antigua central eléctrica y dicen que muy interesante y sorprendente. Lisboa cuenta con más de 50 museos para todos los gustos: el Gulbenkian, el del azulejo, del fado, de arte antiguo, arte moderno....  

Os dejo un plano con la situación de las atracciones más importantes de Lisboa, en amarillo algunos museos:



Ver Lisboa en un mapa más grande



Para terminar os dejo la galería en Flickr con mis fotos sobre el barrio de Belem y sus monumentos más destacados:




Lo dicho, si vas unos días a Lisboa, el barrio de Belem es un lugar que hay que visitar, ya que concentra en poco espacio algunos de los monumentos imprescidibles de esta encantadora y mágica capital portuguesa.


 Enlaces de Interés 

- Monasterio de los Jerónimos, Praça do Imperio. 7 euros
- Pasteles de Belem. 0,95 la unidad.
- Monumento a los Descubridores. Av. de Brasília, 6 euros.
- Torre de Belem. Rua da Madre de Deus 4, 4 euros.  


Te espero con más noticias sobre viajes en Facebook, Twitter y Youtube.

miércoles, 15 de junio de 2011

Cantabria es infinita y gastronómica

Para terminar las entradas sobre nuestro blogtrip a Cantabria  voy a hablaros sobre su gastronomía. Sino habéis comido aún os advierto que este post puede herir sensibilidades. Os podéis imaginar como nos han tratado en estos 4 días de viaje: simplemente genial. La gastronomía tiene un papel muy importante en esta tierra y os puedo asegurar no os defraudará.  

Entrada al restaurante Sixtina

Nos han llevado a una variedad de buenos restaurantes para que probásemos lo más selecto de la gastronomía cantabra y creo que a todos nos ha cautivado. De hecho nos ha gustado tanto que algunos hemos tenido que hacer dieta después de estos días de buenas comilonas. Felicitar desde aquí a la organización por la elección de estos restaurantes. Un acierto total.
Voy con los locales que hemos visitado por orden cronológico y haciendo un resumen. ( Si queréis más detalles podéis visitar mi blog gastronómico, viajaycome).    

Restaurante Hotel Balneario de Solares

Para empezar nuestro recorrido culinario nos estrenamos en el restaurante de este bonito hotel balneario. La verdad es que la comida fue una sorpresa, ya que no esperaba tanta calidad y tan buena presentación de platos en un restaurante de hotel, a pesar de ser un 4 estrellas.
Para abrir boca una ensalada de foie y pasas con tartar de patata e ibéricos. Después milhojas de queso de cabra y ternera y un arroz negro con langostino y chipirón realmente bueno. Para terminar el menú degustación un confit de pato en salsa de vino, que aunque no es mi fuerte, he de reconocer que me sorprendió. Y de postre un brownie con helado de mandarina delicioso.
Cené de maravilla, la verdad, y me dí cuenta lo bien que se lo iban a pasar mis papilas gustativas durante estos días.






Restaurante Tonino, Santander

Para almorzar nos llevaron a este conocido restaurante ubicado en un barrio de Santander, Barrio La Torre nº 86. Tlf. 942320182.  Sus especialidades son los pescados y mariscos recién recogidos del cantábrico por lo que la calidad del producto está fuera de toda duda. Acuden a él muchos famosos de la zona y de todo el país y sus fotos están repartidas por  todo el local.  
Cuenta con varios salones decorados, como no podía ser menos, en estilo marinero y una amplia terraza donde disfrutamos de un espléndido almuerzo a base de especialidades de pescados y mariscos.
Para abrir boca  nos deleitaron desde el aula del vino con una mini cata de vinos de la tierra (Casona Micaela y Lusía ). Sorprende ver como se están haciendo esfuerzos en recuperar la cultura del vino en Cantabria.
Para empezar y como no podía ser de otra manera, unas anchoas y boquerones en vinagre que sabía no podían faltar. Excelentes. Hasta el tomate de acompañante sabía a tomate de verdad ( ¡¡Que pena tener que recordar el sabor y olor del tomate de toda la vida!!).



Al poco unas excelentes rabas de calamar rebozadas que estaban muy conseguidas y muy tiernas. Un plato muy simple pero de excelente sabor. Después unas navajas a la plancha de las que no tengo queja alguna. Me gustaron pero quizás como las pruebo a menudo no les hice mucha fiesta. Y como plato principal un machote a la plancha con patatas, fresquísimo, jugoso y hecho en su punto, al que quizás le sobraban algunos ajos fritos. Pero estaba igualmente delicioso y lo disfruté de verdad.



Y para terminar tuve el placer de probar uno de los flanes más deliciosos que he probado nunca, el flan pasiego: dulce, cremoso y un sabor que nunca antes había probado. Un 10 para la ejecución de este flan. El mejor postre de mi viaje.
Sin duda Tonino es un gran lugar para probar la gastronomía marinera de esta tierra.




Restaurante Sixtina, Santander

Para mi gusto una de los mejores experiencias culinarias del viaje. Ubicado en pleno centro de Santander, en calle del Sol 47( 942 21 95 95 ) y muy próximo a la zona de marcha de la ciudad. Es un local es pequeño y con una decoración genial a base de pinturas en el techo, cocina a la vista ( como debe ser), servico eficiente y dueños amabilísimos. Como anécdota decir que uno de sus hijos está actualmente trabajando en el restaurante Noma, en Copenhage, considerado el mejor restaurante del mundo ( y en algo debe influir).

Arroz cremoso con crujiente de cigala

El menú desgustación que nos prepararon fue para enmarcar y tengo que deciros que mi sentido del gusto disfrutó de lo lindo con los sabores de este local: croquetas de jamón caseras de las de antes ( alguna vez he dicho que las croquetas son el termómetro de un restaurante), un  gazpacho de tomate y fresas que me pareció un acierto total, una ensalada de foie con frutos secos y tomate seco exquisita de sabor.

También un arroz cremoso con cigala rebozada en pan de almendra que me entusiasmó y un rape con almejas y unas tiernas y sabrosísimas alcachofas. Como último plato del menú desgustación un pequeño (de tamaño, pero grande en su ejecución) steak tartar que me dejó extasiado.Y de postre Chocolate negro con helado de naranja, casi nada.





Si vas a Santander tienes que probar este excelente local. Un 10 en toda regla por calidad, presentación de los platos, sabor y atención.     


Restaurante Boga Boga, San Vicente de la Barquera

San Vicente de la Barquera ofrece multitud de restaurantes de calidad donde comer marisco y pescado  fresco y este restaurante es uno de los más afamados de la zona.

Está situado en la Plaza Jose Antonio Nº 9 Tel: 942 710 150, es bastante amplio y tiene varios salones.
Para ir abriendo boca nos traen unas sabrosísimas nécoras cocidas y bien grandes. Después una magníficas  rabas de calamar, unos boquerones o bocartes abiertos y un excelente pisto baquereño que me sorprendió ya que nunca antes lo había probado. Este plato típico de San Vicente de la Barquera lleva bonito, pimiento, cebolla, calabacín y huevo. Os recomiendo que probéis esta especialidad si andáis por la zona.




Pisto Baquereño

Y ya con los estómagos casi llenos nos traen una parrillada de pescado a la plancha de muy señor  mío: rodaballo, merluza, lenguado y cabracho. El punto que le dieron al pescado era fantástico y comimos lo que pudimos ya que había que hacer hueco al postre. Y aquí no se andan con chiquitas: ¡pudding de flan con profiteroles. Si no reventé fue de milagro!



Sin duda una de las comidas más abundantes y exquisitas del viaje. Por favor si vaís a San Vicente, probad este sitio que es genial.

Restaurante Bodega del Riojano, Santander

Calle Río de la Pila, 5 Tlf. : 942216750
En pleno centro de Santander y junto a la zona de marcha se encuentra este local de comida tradicional sencilla y sin florituras donde cenamos una noche. El local me sorprendió gratamente por su amplitud, decoración rustica y buen ambiente. Cuenta con amplios bancos de madera con enormes cojines y el toque colorista lo ponen muchas barricas repartidas por el local, pintadas por diferentes artistas. ¡Original sí que es! Y muy concurrido ya que no paraba de entrar gente al restaurante.

He de decir que esperaba más del sitio o quizás el listón estaba muy alto con Sixtina. De todos modos la comida estuvo muy bien y fue abundante (quizás demasiado clásica y previsible).
Para empezar jamón ibérico y  pulpo a la gallega que se voló en unos segundos y es que los bloggers gastamos mucha hambre... Después pescado ( creo que merluza ) en salsa con almejas y gambas que me gustó bastante y para acabar, un solomillo de ternera con patatas y pimiento que degusté con satisfacción.




Y de postre una milhoja que me pareció algo dura y difícil de digerir. En fín, todo no me tiene porque gustar y la sinceridad es lo primero. He de decir que hubo compañeros que les encantó el poste, lo cual indica que sobre gustos no hay nada escrito.

Nos fuimos del local llenos hasta los topes (otra vez) y con la sensación de haber cenado en un local muy bien montado pero al que le falta un algo para ser del todo especial. Aún así, es un lugar muy recomendable para comer por Santander.


Restaurante Casa Nacho, Ruente

Camino de los Picos de Europa y en pleno Valle del Saja, concretamente en Ruente (calle Ruente nº 1, Teléfono: 942 70 91 65) podemos encontrar esta maravilla de restaurante ubicado en una gran casona de piedra. A pie de carretera,  el local está recomendado por las guías Michelín, Repsol y Campsa y ofrece cocina clásica y tradicional Cántabra con unas materias primas de altísima calidad. La verdad es que escuchar sevillanas al entrar y ver una hombre cortando jamón de pata negra me asombró y es que Nacho, su dueño, es sevillano.


Setas perrochico con huevo

En el comedor decorado en forma rústica tuvimos la suerte de probar algunos exquisitos platos locales como un excelente Cocido Montañes, con su correspondiente acompañamiento de morcilla, tocino, panceta y chorizo. Calorífico y que levanta al más pintado. También nos trajeron unos crujientes y exquisitos torreznos de jabugo fritos, setas perrochico con huevo frito, un jamón ibérico de aupa y para terminar un solomillo de ternera tudanca ( variedad de ternera cántabra muy solicitada) que se deshacía en la boca. Tremenda esta carne.





Y para rematar la faena, una torrija con  mermelada de naranja y chocolate que hizo las delicias de los más dulceros.
Me fui de Casa Nacho con la sensación de haber probado exquisitos platos y haber recibido un servicio impecable y amabilísimo. Repetiré con más tranquilidad cuando vuelva a Cantabria porque merece mucho la pena.  



Ni que decir tiene que esa noche no cené y los días posteriores al viaje me los he tomado muy relajados, culinariamente hablando...  

No hubo tiempo para más y tuvimos que marchar para el aeropuerto ya que acababa nuestra andadura por esta maravillosa tierra Cántabra.
Este blogtrip ha sido una experiencia fascinante en todos los sentidos y quiero agradecer de nuevo al Gobierno de Cantabria y a Open Comunicación por la oportunidad que se me ha brindado de conocer gente maravillosa y de redescubrir esta genial tierra.

Ahora sé porqué Cantabria es infinita. ¡¡ No tardéis en descubrirlo!!

Para saber más sobre mis viajes: Facebook, Twitter, Flickr y Youtube

lunes, 6 de junio de 2011

Khao San Road, Bangkok. Paraíso mochilero.

De todos es sabido el constante ajetreo de gente que viaja al sudeste asiático buscando otras culturas y costumbres, aventuras varias o vivir el viaje de su vida. Para gente que viaja con un presupuesto muy ajustado, ciudades como Goa o Varanasi en la India, Hanoi en Vietnam, Van Vieng en Laos o Siem Reap en Camboya son destinos fijos en Asia en cualquier viajero que lleva la mochila a la espalda. De hecho estas rutas de ciudades asiáticas frecuentadas por mochileros reciben el curioso nombre de Banana Pancake Trail, por la coincidencia de servir en muchas casas de huéspedes y restaurantes baratos el económico pastel de plátano.

Uno de los países del sudeste asiático de mayor afluencia de mochileros es Tailandia, y Bangkok la ciudad que concentra a la mayor parte de este tipo de viajeros ( también Pai, Ko Pha Ngan o Ko Phi Phi ). Muchos viajeros que llegan a Asia vía Bangkok (¡ los precios mandan! ) deciden detenerse aquí para empezar su viaje y disfrutar del país, reponer fuerzas, gestionar sus visados, respirar el ambiente o conocer  a otros viajeros. 

Khao San Road tranquila a las 11 de la mañana

La zona por excelencia del mochilero en Bangkok es Khao San Road y sus alrededores, situado en un  céntrico barrio de Banglamphu, cercano al Gran Palacio Real y al rio Chao Phraya. Es un lugar que tiene un microclima especial en donde hay viajeros de todas partes del mundo y pasear por su calle principal es un ejercicio multicultural muy interesante y hasta divertido. Yo me lo pasé en grande sentado en una terraza con una Singha bien fría, viendo pasar gente de todos los colores y respirando esos olores de Bangkok que no se me  olvidan.



Aquí en Khao San Road hay cientos de alojamientos económicos donde dormir por menos de 10 euros, restaurantes de precios muy asequibles, bares de marcha nocturna, multitud de ciberscafés donde conectarte por un precio módico o pasar tus fotos a un cd por menos de un euro. También puestos callejeros donde se vende desde ropa falsificada ( como no!), lavanderías donde lavar tu ropa a precio de risa o tenderetes donde comer arañas, escorpiones, gusanos y demás insectos suculentos.
Por cierto, también  hay muchas agencias de viajes que gestionan tus visados a otros países y ofrecen excursiones de todo tipo ( trekking por las montañas, paseos en elefante, tribus del norte o las paradisiacas islas phi phi en el sur) a un precio mucho más económico del  que se puede llegar a pagar en España. Así que ya sabéis: si queréis ahorrar, mejor contratar excursiones por esta zona.



Plano situación de Khao San Road


  Khao San es una pequeña ciudad dentro de esta gran ciudad que es Bangkok, un lugar de mucho ambiente lleno de buen rollo, de gente joven en busca de aventuras y de pícaros locales que te intentan engatusar. Aquí hay de todo y para todos los gustos. Hasta te puedes hacer un perfecto carnet falso de la profesión que quieras y en el idioma que eligas....


Tuk Tuk en Khao San Road

Lo mejor es que aquí encuentras de todo para tu viaje: ropa y calzado barato, enchufes, linternas, cables de móviles... Siempre está ambientada y llena a rebosar de jóvenes cargados con mochila, curiosos ( como era mi caso) y gente local que vive de esta calle. Pasar un rato aquí es transportarte a otro lugar que no parece Bangkok, mucho menos Asia.
Parece mentira que dos calles más atrás haya un curioso local donde cientos de tailandesdes compran lotería cuyos boletos me resultaron indescifrables....

Khao San Road es un buen lugar para alojarse en esta ciudad si quieres alojamiento económico o simplemente un buen lugar para descubrir el gran ambiente que rodea esta atípica calle del centro de Bangkok. 

Más información sobre mis viajes en Facebook, Twitter y Flickr.

PD: Por cierto, hoy mismo ha salido publicado el ranking wikio de blogs de habla hispana y myguiadeviajes ha subido 19 puestos. Estoy en el puesto 42º, lo cual me llena de orgullo y alegría.
¡Gracias a todos por hacerlo posible!

martes, 31 de mayo de 2011

Cantabria es infinita y monumental

Cantabria, además de ser infinita por su grandeza, es monumental. Me ha sorprendido gratamente la cantidad de bonitos edificios, iglesias, localidades con encanto, palacios señoriales o museos que nos hemos encontrado por el camino.


Hoy os voy a hablar sobre la parte monumental de mi viaje a Cantabria, incluidos los alojamientos que hemos disfrutado.  Para este encuentro de blogueros nos hemos alojado en dos buenos hoteles de la provincia de Cantabria. El primero ha sido el  Hotel Balneario de Solares, a 20 kilómetros de Santander. Es un 4 estrellas elegante, de ambiente super tranquilo y con una variedad de tratamientos de belleza y descanso como no he visto igual. Os doy algunos ejemplos de la carta que encontré en mi habitación :

- Tratamiento facial de oxígeno, 51 euros.
- Masaje con caracolas, 51 euros
- Presoterapia ( que no sé lo que es ) 20 euros.
- Masaje con algas, 46 euros
- Envoltura de fango de miel y jalea real, 37 euros.  

Podía haber en la carta más de 60 tratamientos a elegir, lo cual revela la importancia que le dan aquí al bienestar de cuerpo y mente.



Cuenta con un spa que, lamentablemente no pudimos disfrutar por un retraso en el vuelo, pero me cuentan que es una gozada. Para colmo la cena aquí fue sorprendente ( ya escribiré sobre ella ) y el trato muy correcto.

El segundo alojamiento que disfrutamos fue en Santander, el Hotel Bahía, un clásico con una situación inmejorable para descubrir la ciudad, con amplias habitaciones y un desayuno buffet completísimo ¡con  jamón pata negra recién cortado!. Todavía lo recuerdo y me emociono.
 Cuenta con muchos detalles entre los que destaca el wifi gratuito ( ¿ porqué todos los hoteles no tienen wifi gratis?). Un hotel muy recomendable si vas a Santander por situación, amplitud y servicio.

Habitación del Hotel Bahía



Hablar de Santander es hablar de una ciudad elegante, señorial, ordenada, limpia y muy ambientada. Pasear por sus calles es una delicia y admirar la arquitectura de sus casas un placer. Hay tantos rincones con encanto que me sabe mal nombrar sólo unos cuantos: la península de la Magdalena con su elegante Palacio, la espléndida playa del Sardinero con su paseo marítimo, el Paseo de Pereda, el puerto, su catedral, la Plaza Porticada, etc etc.
Hay mucho que ver y además el ambiente en las calles es de aupa. Al ver tantos bares me quedé con las ganas de irme a tomar unos pinchos pero los programas en este tipo de viajes están muy concentrados y no hay tiempo para mucho. Para mi gusto, en un blogtrip debe haber tiempo para que uno mismo investigue, descubra y se integre en la ciudad ( una libertad e independencia a la que estoy acostumbrado cuando viajo). Pero eso es otro debate que no viene al caso.

De entre los primeros lugares visitados en Santander ha sido el Museo Marítimo del Cantábrico, donde los bloggers invitados tuvimos un encuentro con el consejero de Turismo y Deporte, D. Francisco López Marcano, hombre culto y gran orador, que nos dió una auténtica lección de Geografía e Historia. De entre las muchas anécdotas que contó me gustó una antigua frase de un célebre romano hablando de los cántabros   " pueblo belicoso que si no encuentra enemigos fuera, los busca dentro"...¡¡Por suerte hoy en día han cambiado!!.


El consejero en plena charla

Después del encuentro pasamos a descubrir el  interesantísimo museo marítimo y su acuario. Todo lo relacionado con el mar cantábrico, la pesca y este modo de vida están representados aquí: herramientas de la mar, antiguos mecanismos para la subasta del pescado, explicación de diferentes tipos de pesca, o información sobre la expedición científica Bustamente- Malaespina, que recorrió el mundo en 1879 en sus barcos durante 4 años y regresó a España con multitud de hallazgos, son algunos de los objetos e información que podemos encontrar en este coqueto museo.

Esqueleto de cachalote

A destacar los impresionantes esqueletos de cetáceos a la entrada del museo, y más cuando el guía nos explicaba la vida de estos animales, su peso, longitud... ¿ Sabíais que con las barbas de la ballena se hacían corsets y varillas para paraguas??  Lo dicho, un museo muy completo sobre todo lo relacionado con el Mar y Cantabria. 

Información sobre la expedición Bustamante-Malaespina

Una de las localidades con más encanto de Cantabria, San Vicente de la Barquera, ha sido otro de nuestros destinos. Situada en el Parque Nacional de Oyambre, es ciudad marinera por excelencia y una de las estampas más bellas que te puedes encontrar en Cantabria. Tiene un cuidado casco antiguo con castillo, un bonito puerto pesquero, muy buenas playas y una gastronomía marinera basada en productos frescos que no olvidaréis. Todo en este pueblo está orientado al mar, su inseparable compañero y  un paseo por sus calles hace que sientas esa mágica atmósfera marinera.  Crucé su famoso Puente de la Maza ( de piedra y del siglo XV) sin respirar, por lo que se supone tendré mucha suerte o se cumplirá mi deseo...

Imagen de San Vicente de la Barquera

En Comillas, preciosa localidad famosa por su Universidad, pudimos visitar su casco histórico y el Palacio de Sobrellano, la opulenta residencia de estilo neogótico del Marqués de Comillas. Una visita guiada por sus rincones más importantes me hizo comprobar que aquí no andaban mal de dinero. Más bien todo lo contrario.

Palacio de Sobrellano

Junto a él hay uno de los edificios con más encanto de Comillas: Villa Quijano, comunmente conocido como El Capricho, de Gaudí, antigua residencia de verano del cuñado del Marqués de Comillas. Un edificio singular del siglo XIX en donde se aprecia claramente el estilo de este genio de la arquitectura mundial.
Hoy en día está regentado por unos Japoneses que incluso han intentado llevarse esta singular casa a Japón, pieza a pieza. De momento sigue en Comillas y la visita cuesta 5 euros.
 
El Capricho, de Gaudí
Como no, una de las visitas ha sido Santillana del Mar, unos de los pueblos más bonitos de España y al que llaman el pueblo de las tres mentiras porque ni es santa, ni llana ni tiene mar ( aunque nuestra guía desmiente el dicho completamente y nos cuenta que el nombre viene de Santa Juliana ). Ya la conocía de una anterior visita y andar por su centro histórico es volver a la Edad Media, un retroceso en el tiempo que hace que pasear por sus calles adoquinadas sea una delicia.



Aquí abundan las tiendas con los productos típicos de Cantabria, comercios y restaurantes. Hay, además de un casco histórico muy bien conservado, siete monumentos declarados bienes de interés cultural entre los que destacan la colegiata del Santa Juliana ( martir a la que acabaron cortando la cabeza y de ahí el nombre del pueblo) y el Claustro del siglo XII, o los Palacios de Mijares y de Viveda.
Algo que no me gustó fue la cantidad de coches que había por sus calles, me costó bastante evitarlos con mi cámara. A mi modo de ver deberían restringir aún más el paso de vehículos a este casco antiguo, que merece ser visto tal cual era hace cientos de años.

Colegiata de Santa Juliana
Una de las sorpresas del viaje ha sido Bárcena Mayor, un pueblecito del valle de Cabuérniga, en el que parece que el tiempo no haya pasado. Escondido en medio del valle encontramos esta población de casas centenarias, calles adoquinadas y una tranquilidad fuera de lo normal. Además no hay tanto turista como en Santillana, lo cual se agradece. 


Un rincón de Bárcena Mayor

Allí compramos sobaos y anchoas, además de hacer algunas fotos de productos típicos de la tierra como los chochitos ricos, los dulces orgasmos o el hijo Puta, un licor de hierbas con un nombre muy comercial. Os recomiendo este pueblecito de montaña lleno de encanto. 



 


Cantabria tiene mucho más que ver, evidentemente, y para nosotros sólo ha sido una toma de contacto pero nos ha servido para comprobar los encantos que tiene esta tierra y la cantidad de lugares dignos de visitar. Parajes como los picos de Europa o preciosos pueblos como Potes los dejaré para la próxima escapada a este bella tierra.

La próxima entrega de Cantabria infinita os estimulará las papilas gustativas, ¡ Os lo aseguro!.


La Universidad de Comillas

Datos de interés

- Hotel Balneario de Solares. Avenida Clavo Sotelo 13, Solares. Tel. +34 942 521313

- Hotel Bahía, Avenida de Alfonso XIII, 6. Santander. Tel: +34 942 205000

- Museo Maritímo del Cantábrico, Santander. Entre el promontorio de San Martín y la playa de los Peligros. Precio: 6 euros.

- Palacio de Sobrellano, Comillas  Precio: 3 euros Tlfno: 942 720339 

Para más  información y fotos sobre mis viajes podéis visitar mis páginas de Twitter, Facebook y Flickr.