jueves, 17 de noviembre de 2011

Amsterdam, fin de mi #Holanditis

Nuestro periplo por los Países Bajos también llamado holanditis ha tenido su última etapa en la liberal y siempre animada Amsterdam, una ciudad llena de contrastes y que como bien sabéis o imagináis, necesita varios días para explorarla a fondo. Aunque me hubiera gustado volver a disfrutarla mejor, el programa y los pocos días disponibles han hecho que nuestro paso por la ciudad haya sido relámpago.



Torre de Montelbaanstoren, la torre medieval de Amsterdam.

Por eso hoy sólo voy a contaros lo que vieron mis ojos en estas pocas horas por la ciudad de los canales. A saber: el renovado Museo Marítimo de Amsterdam, un paseo guiado por la ciudad ( especialmente vimos el barrio rojo) y un buen almuerzo con unas vistas de aupa. Os cuento:

La historia de la navegación Holandesa  

El pasado, presente y futuro de Amsterdam está presente en la zona del antiguo puerto de la ciudad donde se han ido construyendo ( y se siguen levantando) multitud de edificios como el conservatorio de música, la Biblioteca Nacional, el Museo NEMO ( de ciencia y tecnología), viviendas, restaurantes, y desde hace muy poco, la ciudad puede presumir de uno de los museos marítimos más interesantes de Europa, el Scheepvaartmuseum.

Vista del Museo Nemo. 

Perfectamente situado en el antiguo puerto de amsterdam está ubicado en el mayor edificio del siglo de oro de la ciudad, en un antiguo depósito de la flota militar construido en 1556 y ha sido rehabilitado hasta el más mínimo detalle para dar cabida a una impresionante colección de objetos y pintura sobre la historia de la navegación holandesa.
Nada más entrar al museo ya sorprende ver la amplitud del gran patio donde se celebran actos y cenas y en el que destaca su impresionante techo de vidrio de más 800 piezas.  

Museo Marítimo de Amsterdam

Globo terráqueo
 La entrada al museo y puesta en escena es impresionante, digna de una película de Hollywood, llena de efectos especiales y de sonido, interactiva, muy participativa y con más de una sorpresa que hace que vivas la historia de la navegación desde dentro. Con deciros que hay hasta que ponerse a remar.... Pantallas panorámicas, vídeos, alta definición... no han escatimado en gastos para impresionar al visitante.


Sextante

Una vez terminada la parte más tecnológica y muy impresionados, llegamos a la parte tradicional de todo museo donde encontramos una gran cantidad de objetos de navegación, pinturas, decoraciones de la época, utensilios, maquetas de barcos... Me encantó la enorme colección de globos terráqueos de todas las épocas con especial atención a un globo interactivo ideal para ver la evolución es éstos a lo largo de la historia.
También  pudimos ver una interesantísima recopilación de pinturas navales de todas las épocas destacando un magnífico óleo de la batalla de Trafalgar que me dejó impresionado por sus muchos detalles.

La batalla de Trafalgar 

Decoraciones de barcos

Además tienes la oportunidad de visitar una réplica exacta del Amsterdam, el famoso navío de la compañía de las Indias Orientales que surcaba los mares allá por el siglo XVIII.  Una vez dentro se pueden observar detalles de la vida a bordo como los diminutos camarotes donde dormía la tripulación, almacenes, cubiertas, comedores... Disfruté de lo lindo ya que no todos los días se puede subir a un barco tan real pero más disfrutaban los niños que había por allí, convertidos en auténticos marineros del siglo XXI.  

El "Amstel" es parte del museo marítimo.

Salimos del museo gratamente sorprendidos y nos dirigimos hacia el centro de la ciudad paseando entre canales y las explicaciones de nuestra guía. Vemos la bonita torre medieval de 1512, antiguos edificios de la compañía de las indias Occidentales y nos van contando como son las casas aquí, los distintos estilos de sus tejados y comprobamos porque hay algunas casas inclinadas debido a la madera  que se va pudriendo...

Un barrio polémico

Se ha escrito tanto sobre el barrio rojo que dudo mucho que hoy aprendáis nada nuevo sobre él. A pesar de esto no puedo despedirme de mi holanditis sin hablar de él ya que nuestra encantadora guía Faustina  ( menos mal que todavía hay personas que saben transmitir y conectar) nos contó muchos detalles del barrio, su historia, su presente y su incierto futuro.
Nuestra singular guía Faustina

Este polémico barrio al que acuden miles de turistas en busca de sexo, morbo o por simple curiosidad lleva existiendo en la ciudad desde el siglo XIV y su fama no ha parado de crecer. No a todo el mundo le gusta este espinoso tema pero es indudable que el oficio más antiguo del mundo, legalizado en este país, atrae a mucho visitante a esta ciudad.

Antes de entrar en la " zona roja" nuestra guía nos avisa que no hagamos de fotos ya que por aquí están mal vistas y los supuestos "chulos" pueden llegar incluso a tirar la cámara al canal! Enfundo la cámara y me dedico a tomar apuntes sobre este incomprensible y polémico barrio situado a los pies de la Oudekerk, la iglesia más antigua de la ciudad. Y es que Amsterdam es una ciudad de contrastes.

Por la entrañas del barrio rojo

Imagen de turismo de Holanda

La calle principal, Oudezijs Archterburgwal ( viejo lado detrás de la muralla), es la arteria de la que salen distintas callejuelas repletas de escaparates mostrando la mercancía humana, sex shops, locales de actuaciones en vivo, coffe shops, un museo del cannabis... A todas horas se encuentra gente por aquí pero es de noche cuando el barrio adquiere ese color característico de los neones rojos.

Lo más novedoso del barrio es la ayuda que están recibiendo estas mujeres de manos de nuevos artistas locales que tienen sus talleres aquí por módicos precios y exponen sus creaciones en los escaparates a cambio de vivir en el inmueble.  

Nuestra guía nos cuenta que en teoría aquí todas las mujeres son libres, pagan su seguridad social y que la prostitución está permitida para evitar mafias, proxenetas y blanqueo de dinero, cosa que no han evitado...
Actualmente se calcula que hay unas 250 prostitutas ejerciendo en este barrio que alquilan habitaciones por unos 50 euros en turnos de 8 horas. Nuestro paseo incluyó una ojeada al interior de uno de estos locales y pudimos ver a estas mujeres en sus minúsculos habitáculos esperando clientela...

Ver pero no tocar

Como es normal en la ciudad existe una gran controversia sobre estas prácticas y sobre este barrio.  Los políticos y los ciudadanos están divididos entre los que piensan que Amsterdam no puede peder este barrio tan popular y movimientos en contra de estas prácticas. La placa de los más conservadores que nos encontramos en el suelo lo deja bien claro: ver pero no tocar.

Seguimos caminando y nos encontramos la primera tienda de preservativos del mundo y más famosa de Holanda, la condomerie, donde encontrar todo lo relacionado con este mundo y una variedad de "hasta 9 tamaños diferentes" por no hablar de colores, tipos, sabores, olores... hasta motivos viajeros como uno con forma de Tour Eiffel. ¡Increíble la imaginación que tienen aquí!




Blue, un restaurante de altura

Con una mezcla de asombro y rubor vamos saliendo del barrio rojo y nos dirijimos a comer a uno de los restaurantes con mejores vistas de la ciudad, Blue, situado en el centro comercial Kalventoren, junto al canal singel. Tan sólo hay que subir hasta la última planta para disfrutar de su moderno diseño y sus panorámicas vistas a la ciudad. Cuenta con una buena carta con platos internacionales de gran calidad, así como buenas referencias de bebidas. Un buen lugar para comer algo, descansar las piernas y disfrutar de unas estupendas vistas de la ciudad. Su lema lo deja claro: Eat, Drink, views.
Si queréis saber más aquí os dejo mi crítica en mi blog de restaurantes, viaja y come.


Vistas desde el restaurante Blue

Fui poco original, lo sé
Y como todo lo bueno suele durar poco, nuestro viaje a tierras holandesas llega a su fin con esta fugaz visita a Amsterdam, la ciudad de los canales y las libertades. La holanditis que hemos padecido estos días ha sido memorable y ese virus que he vivido en primera persona me ha calado tanto que algún día tendré que volver por estas tierras.....





Lo que + de holanditis

- La compañía humana. Esta vez 5 bloggers españoles y 5 italianos.
- La ciudad de Utrecht.
- La buena organización de Turismo de Holanda.
- Movernos siempre en transporte público.
- El speedy boarding de Easyjet.

Lo que - de holanditis

- Los restaurantes de cocina internacional.
- Las pocas horas en Amsterdam.
- Las esperas en los restaurantes.

 Típico canal de Amsteram

Datos de interés 

- Scheepvaartmuseum,  Kattenburgerplein 1. Abre diariamente de 09:00 a 17:00. Su precio es elevado, 15 euros adultos y 7,50 niños entre 5 y 17 años.
- Restaurante Blue, Singel 457. Cocina internacional con grandes vistas a la ciudad.

lunes, 7 de julio de 2008

Amsterdam



La mágica Ciudad de Amsterdam combina sus extensos canales y numerosos puentes con la original arquitectura de los siglos XVI y XVII concentrados en una pequeña superficie. Amsterdam es una ciudad abierta y tolerante, combina una gran oferta cultural y recreativa para todos los gustos.
Estuvimos 5 días en navidades y tuvimos tiempo sufiente para ver lo más importante de la ciudad y disfrutar de su encanto.


La céntrica Plaza Damm

Amsterdam significa el “dique del Amstel”, es la capital constitucional de Holanda y desde el siglo XVII un importante centro financiero y cultural.Actualmente Amsterdam esta asentada en decenas de islas unidas por centenares de puentes, todas las construcciones tienen su fundación sustentada por pilotes o estacas de madera, actualmente se los reemplaza por hierro y hormigón, enterrados a decenas de metros de profundidad a través de la turba y la arena hasta tocar el sustrato arcilloso. Los canales de Amsterdam son una forma de controlar el agua dividiendo el cauce del río Amstel en numerosas vías navegables y a su vez son una constituyen una excelente red de transporte y comunicación.



La Historia de Amsterdam tiene muchos capítulos dramáticos, el más reciente fue la ocupación nazi por cinco años durante la Segunda Guerra Mundial. En ese período fueron deportados decenas de miles de ciudadanos de religión judía desde Amsterdam hacia los campos de concentración y exterminio, pocos sobrevivieron, y muy pocos regresaron a la ciudad. La Casa de Ana Frank ha quedado como testimonio del Holocausto.

La oferta cultural es muy extensa encontrando más de 50 museos, entre ellos el de Van Gogh, Anna Frank y Rijksmuseum ( ¡hasta un museo del sexo!). He aquí sus páginas web:
http://www.rijksmuseum.nl/
http://www.vangoghmuseum.nl/
http://www.annefrank.org/content.asp?pid=1&lid=4
http://www.sexmuseumamsterdam.nl/index2.html



Moverse por Amsterdam es fácil ya que hay una buena red de tranvías, autobuses y metro además de los tradicionales bicicletas. Y, por supuesto, nuestras piernas. El patear una ciudad es imprescindible para cualquier buen viajero que se precie.

Como estoy escribiendo sobre Amsterdam casi de memoria, ( fuimos en Diciembre de 2006) pondré algunos lugares que vimos, de entre la gran cantidad de cosas que se pueden hacer. He aquí una muestra de lo que visitamos:

- Museos. Van Gogh. Me gustó mucho. Cogimos una audioguía y te explican los cuadros más importantes de sus diferentes etapas. Sólo para ver cuadros como éste merece la pena.


La habitación en Arlés. 1889

-La casa-museo de Anna Frank . Sales de allí con una mezcla de osombro, lástima e indignación ante lo que pasó esa familia, una de tantas miles que sufrieron este drama. Impresiona ver " la casa de atrás" donde se escondieron durante 2 años de los nazis.

Entrada secreta a la casa de atrás

-Museo del sexo. Nos sobró tiempo y entramos más por curiosidad que por otra cosa. Está claro que hay museos más interesantes pero nos reímos un rato viendo artilugios, fotos y demás guarrerídas.


- Paseo por los canales de una hora. Lo cogimos en la calle Damrak. Vimos varios precios y
elegimos. El paseo es muy bonito y merece la pena hacerlo.


Puente desde la barcaza

- Entramos a un coffee shop a tomarnos algo pero nos tuvimos que salir debido al ambiente cargado de todo lo que ustedes saben. Además no hay cervezas, solo agua,zumos y refrescos. Total, que al que le guste el tema se va a aburrir de fumar de todo.

El inconveniente de ir fumado es que no sabes si estás en Amsterdam o en Pernambuco. Allá cada cual, no seré yo el que diga como se tiene que disfrutar en Amsterdam. Nosotros, gente cervecera, pero muy sana, nos dimos un festín de cerveza de los buenos.
- Uno de los días contratamos con Keytours. Damm 19, una excursión a un gran mercado de flores, Rotterdam, Delft, La Haya y Madurodam (Holanda en miniatura). La excursión, sobre los 35 euros, es un poco larga y se ve casi todo desde el autobús. Comimos en Delft bastante bien. El restaurante se llamaba Willem van Oranje o Guillermo de Orange( principe que se unió a la rebelión contra los Españoles). A lo que vamos: no dejeis de probar los pancakes holandeses, crepes con todo tipo de condimentos. También probé la sopa de guisantes o Erwtensoep, famosa en estos lares y uno los platos más antiguos de la cocina Holandesa. Me gustó muchísimo.


Pancake de queso y jamón ( en mi tierra pizza fina)

- Hablando de restaurantes ahí van dos recomendaciones si estás en Amsterdam y eres atrevido culinariamente hablando:
Un indonesio para chuparse los dedos : Kantjil & de Tijger . Spuistraat 291-293. Muy bien de precio, excelente comida y ambiente super fashion. Por favor, probar el gado gado ( que pica bastante) y el nasi goreng( arroz frito indonesio ). Y mucha cerveza para suavizar el picante.

Aquí pongo la dirección por si algún atrevido quiere echar un vistazo.
http://www.kantjil.nl/restaurant.htm

Un japonés magnífico y a muy buen precio. Situado en pleno barrio rojo. Eat mode. Zeedijk 105-107.
http://www.eatmode.com/nl/amsterdam/ie_eatmode.html Tuve la suerte de arriegar y probar una sopa con algo así como cerebritos que estaba estupenda y unos noodles con pollo riquísimos. todo ello acompañado de cercveza Tailandesa Singha, una de mis favoritas. He aquí las fotos.



- Pasear por Amsterdam es una maravilla a la vez que un peligro para los que no estamos acostumbrados a tantos medios de transporte. Sino es el tranvía es un coche y sino, una bicicleta. Los carriles bus fueron una pesadilla todo el viaje. Si el tiempo lo permite aconsejo alquilar unas bicicletas para dar un paseo por la ciudad.

- Debido al frio decidimos entrar al museo Heineken. No es muy cultural pero pasamos un rato agradable aprendiendo como empezó esta marca de cerveza. Para colmo te dan unas fichas para ir canjeando por cerveza recién hecha en las barras que te encuentras por el museo. Yo, amante empedernido de la cerveza, acabé con un puntillo muy simpático. (Los demás también).Desde aquí doy las gracias a la persona que hizo posible esto: un camarero de Melilla que nos dió cervezas gratis a espuertas.


Museo Heineken

- Compras: En Navidad hay mucho ambiente y tiendas por todos sitios. Desde la plaza Damm hay muchas calles comerciales en la que hay de todo. Apuntate estas:

Centraal Station, Damrak, Rokin, Muntplein, sobre estas calles se hallan locales con recuerdos de todo tipo para los visitantes de Amsterdam, también joyerías, centros comerciales, casas de cambio, comidas al paso, bares y restaurantes.
Nieuwendijk y Kalverstraat son las calles más concurridas por la cantidad de locales con buenas marcas y que cubren inclusive las calles laterales.

- Y que decir del famoso barrio rojo, donde miles de turistas ojean sus escaparates vivientes y sus sex shops. Aquí hay calles para todos los gustos sexuales: rubias, asiáticas,de color, gorditas, travestis,,, y un penoso etcetéra de calles orientadas al sexo.

Escaparates del famoso barrio rojo

- El alojamiento aquí no es problema, desde un albergue para compartir habitación hasta un gran hotel como el Intercontinental Amstel Amsterdam, que el módico precio de 600 euros puedes pasar una noche. Nosotros, más modestos, nos alojamos en el NH City Centre, muy cerca de la plaza Damm. http://www.nh-hoteles.es/nh/es/hoteles/holanda/amsterdam/nh-city-centre-amsterdam.html Muy bien de precio y de situación excelente. Lo recomiendo.
Además de lo relatado, no te pierdas el mercado de las flores y sus coloridos puestos, el barrio rojo con sus escaparates humanos, la Leidseplein , una plaza con mucho ambiente,Vondelpark, un parque estupendo, , la estación central...


Amsterdam desde el canal.

Por supuesto se pueden hacer muchas más cosas en Amsterdam. Pero tendreís que comprobarlo vosotros mismos. Esto es solo un pequeño relato de mis andanzas por esta bonita ciudad. Ya sabeís, viajad mucho, a cualquier lugar. Como dijo Jardiel Poncela: "Viajar es imprescindible y la sed de viaje, un síntoma neto de inteligencia."