lunes, 5 de septiembre de 2011

Que ver en Lisboa: Chiado y Barrio Alto

Como he dicho en anteriores post, una de las ciudades más bellas y con más encanto que he visitado en mis viajes ha sido Lisboa, la capital portuguesa. Siempre llena de ambiente y con un particular aroma antiguo, hay en ella dos barrios auténticos que hay que visitar: Chiado y el Barrio Alto. Unidos hasta casi no diferenciar sus fronteras, son lugares donde perderse por sus callejuelas es una delicia para los sentidos y un buen ejercicio para tus piernas. En ellos hay fado, ambiente, bellos miradores, variopintas tiendas, cientos de restaurantes y por supuesto, mucha marcha nocturna.  

Típica calle Lisboeta
Elevador de Santa Justa

Mirador de San Pedro de Alcantara
Chiado

Entre la Baixa o centro de la ciudad y el barrio alto, se encuentra este encantador barrio lisboeta conocido por sus tiendas, librerías, teatros y antiguos bares donde tomar un buen café.

Si queréis dosificar esfuerzos y obtener buenas vistas, el famoso elevador de Santa Justa os subirá hasta la Plaza do Carmo, donde está la iglesia del mismo nombre. A partir de aquí, lo mejor es pasear y disfrutar del encanto de un barrio muy animado y lleno de cafés y locales donde tomar algo.

Capilla en el Chiado

Praça Luís De Camões
Si tenéis más suerte que yo igual encontráis asiento en A Brasileira, el legendario café de estilo modernista inagurado en 1905 con la famosa estatua del poeta Fernando Pessoa presidiendo la entrada. Las dos veces que pasé por su puerta estaba a reventar por lo que me conformé con tomar unas fotos...


La famosa cafetería A Brasileira

Que ver en el Chiado

Otros atractivos del Chiado, a parte de pasear por su calle principal Rua Garrett, son las iglesias de do Carme, Sao Roque o dos Mártires, sus teatros, la librería Bertrand, inagurada en 1732!! o los museos do Chiado y arqueológico do Carmo.

Sin duda un lugar imprescindible en Lisboa.

Barrio Alto, donde está el ambiente.

No he visto ambientes tan diferentes en un mismo lugar a distintas horas. A la luz del día es un lugar antiguo y deteriorado, de callejuelas empinadas, calles adoquinadas, espectaculares miradores y adornadas plazas donde se ve mucho visitante buscando rincones inolvidables. Volver por la noche es encontrarlo completamente transformado: restaurantes por doquier, bares de copas, discotecas y gente abarrotando las calles. Parece como si el barrio alto durmiera de día y despertara de noche. Sin duda el ambiente y la marcha de Lisboa está en este barrio que a la luz de la luna tiene un encanto especial.


Elevador da Gloria

Para subir elegí el carismático Elevador da gloria, un desvencijado tranvía del siglo XIX que en menos de un minuto es capaz de subir cargado de turistas una endiablada cuesta hasta dejarte junto a la plaza San Pedro de Alcántara. Por 3 euros tienes la opción de usarlo para bajar del barrio hasta la Plaza de los Restauradores, una de las más amplias de la Baixa.
No olvides pararte en el  mirador de San Pedro de Alcántara ya que tiene una de las mejores vistas de la ciudad del Tajo, especialmente al atardecer.
Para llegar a estos barrios se puede optar también por tomar el elevador da bica, que te llevará hasta la Praza Luis de Camões o si lo prefieres, usar el tranvia nº28, un clásico de la ciudad.


Vistas desde el mirador de Santa Catarina

Hay muchos rincones del barrio alto que deben ser vistos, como el mirador de Santa Catarina, con unas impresionantes vistas del Tajo, el museo Nacional de Arte Antigua o el Palacio de Sao Bento, sede de la Asamblea de la Répúlica.

Para comer hay cientos de locales donde disfrutar de la exquisita gastronomia portuguesa, algunos pequeños, otros más opulentos, de cocina tradicional, moderna, que ofrecen especialidades de distintas partes del mundo...pero todos tienen ese sabor único de la magnética noche lisboeta.


Calle del barrio alto

Os dejo algunos nombres de restaurantes de cocina Portuguesa por si os atrevéis a seguir mis consejos gastronómicos: Casa da India, Principe do Calhariz  y O Minhoto.

Y después de la cena tenéis cientos de lugares donde tomaros una copa o varias, según costumbre. Por allí deambulan grupos de jóvenes de marcha, parejas de enamorados, familias enteras, turistas en grupo, despedidas de soltera/o...
 Lo peor, la de veces que me ofrecieron sustancias prohibidas ciertos sujetos que se aprovechan de la juventud ( no la mía) y la oscuridad para hacer su agosto.

Pero anécdotas aparte, no quita que el barrio alto sea un lugar muy recomendable para salir a cenar y conocer el ambiente y la marcha Lisboeta.




Datos de interés:

- Café A Brasileira. R. Garrett 120
- Museo Arqueológico do Carmo. Largo do Carmo
- Elevador Da Gloria.Calcada da Gloria. 3 euros ida y vuelta.
- Elevador Da Bica. R. de São Paulo 234
- Miradores: San Pedro de Alcantára y Santa Catarina. Mirar es gratis
- Palacio de Sao Bento, Rua da Imprensa à Estrela. 

Para comer:
- Casa da India, Rua do Loreto 51
- Principe do Calhariz , Calçada do Combro 28 
- O Minhoto, Travessa Boa Hora-S.Pedro Alcântara 19/23

¿ Quieres saber más sobre mis viajes y noticias de turismo? Pásate por Facebook, Twitter o Youtube.  

miércoles, 20 de julio de 2011

Lisboa con niños: 10 lugares para disfrutar

Pocas ciudades de Europa pueden presumir de tener tanto encanto y aroma añejo como Lisboa. Sin embargo debéis saber que no es una ciudad fácil para visitar con niños ya que presenta problemas serios de movilidad como aceras mal rematadas, empinadas cuestas o adoquines en mal estado que hacen que moverse por sus calles cueste más de lo deseado. A pesar de todo esto, si estás pensando visitarla con tu/s hijo/s, no lo dudes ni un momento porque esta preciosa ciudad ofrece, además de sus encantadores barrios, miradores espectaculares, centenarios monumentos y una gastronomía única, muchas atracciones donde los más pequeños podrán disfrutar.



Ahí van algunas ideas:

1. Parque de la Naciones 

Esta zona moderna alejada del centro situada junto al Tajo, nació con la Expo del 1998 y ofrece amplitud para los niños y multitud de atractivos como un teleférico con buenas vistas, un centro comercial, el oceanario, restaurantes, zonas verdes y parque infantiles, alquileres de bicicletas y varios pabellones que albergan distintos museos como el de Ciencia Viva. Un buen lugar para alejarse del bullicio del centro.






2. Oceanario de Lisboa

El segundo acuario de Europa, con más de 15000 seres vivos de 450 especies, es uno de los mayores atractivos de la ciudad para los más pequeños y grandes. El gran acuario central es digno de ver, donde impresionan sus tiburones o los geniales pinguinos. Visita obligada si vas con niños de cualquier edad, yo aproveché un día lluvioso para visitarlo y salimos encantados.
Esplanada D. Carlos I, Doca dos Olivais.  Precio: 12 adultos, 6 euros niños entre 3-14 años.




  3. Zoológico de Lisboa

Situado en el centro de la ciudad es una opción fija cuando los niños se cansen de ver monumentos y de patear la ciudad. Cuenta con más de 2000 animales de 400 especies distintas además de exhibiciones de aves, delfines y leones marinos o reptilario.
Estrada de Benfica 158-160  Precio: 17 euros adultos, 12,50 niños de 3 a 11 años.


Imagen de fzamith.nirudia.com

4. Museo Marítimo

Barcos, carabelas y embarcaciones de todo tipo hacen de este sorprendente museo ubicado en la zona de Belem un buen lugar para disfrutar y aprender sobre la historia de la navegación. Cuenta con una zona para niños, modelos de barcos y un planetario.

Plaza do Imperio, Precio: 3 euros 
 
5. Kidszania, una ciudad en miniatura.

Si las compras son tu perdición en este centro comercial de Amadora, al norte de la ciudad, encontramos el lugar ideal para padres y un universo para los niños. Mientras los padres compran o van a un restaurante, los niños pueden aprender a ser mayores en una ciudad a su medida con una escuela de conducción, hospital, plató de tv o supermercado.


6. Parque de Monsanto


Una gran área forestal con vistas donde la naturaleza hace que olvides que estás en Lisboa. Para los más pequeños hay parques con columpios, toboganes y demás juegos infantiles, piscinas, un centro hípico, miradores, restaurantes, circuítos de mantenimiento... Este pulmón de Lisboa es un buen lugar para relajarse rodeado de naturaleza y donde los niños camparán a sus anchas.

http://sobrelisboa.com/
 
  7. Museo Nacional de los Carruajes

Un lugar sorprendente situado en el barrio de Belem donde se pueden admirar carrozas y carruajes de siglos pasados. Puede ser un buen  lugar para que los más pequeños se sorprendan y una buena forma de animarlos a conocer museos.
Plaza Alfonso de Albuquerque  Entrada: 4 euros los adultos y gratis menores de 14 años.


imagen de disfrutalisboa.com

8. Parque Eduardo VII

Los parques siempres son un buen lugar para relajarse y que los niños disfruten. Este parque está situado junto a la Plaza de Marqués de Pombal y ofrece relajación y unas vistas preciosas de la Baixa y el Tajo. Cuenta área de juegos para niños, un curioso invernadero con plantas de multitud de países y regiones, pistas de tenis y algún kiosko donde tomar un tentempié.


9. Museo de los juguetes, Sintra

A poca distancia de Lisboa está la bella Sintra, con su Palacio de Pena a la cabeza de sus atracciones principales. Pero para los más pequeños también encontramos el museo del Museo del Brinquedo o museo de los juguetes, un maravilloso lugar donde los sueños de pequeños y grandes se hacen realidad. Hay juguetes de todo tipo,los más antiguos datan del siglo III a.c, barbies, Mariquitas Pérez, coches de todas las épocas... Un lugar en el que los niños disfrutarán seguro.
 Rua  do Visc. de Monserrate 26.  Entrada: 4 euros adultos y dos euros niños de 3 a 16 años.

Imagen en http://dejuguetes.blogspot.com/

10. Comer con niños

 Para comer en Lisboa hay cientos de restaurantes pero no todos son lugares amplios pensados para niños y donde se coma bien. Os dejo algunos que me recomendaron antes de mi visita:


Vistas desde Chapito

- Chapito, barrio de Alfama. Un magnífico lugar por sus vistas, su comida, su concepto y su encanto.
- Espalha Brasas. Ideal para que los niños campen a sus anchas. Es otro lugar muy visitado.
- Pizzeria Casanova. Un lugar muy frecuentado en la ciudad y donde se come bien.
- Casa do Alentejo. Precioso local que cuenta con varios comedores y distintas estancias magnificamnete decoradas. Con carrito de bebés olvidaros, hay bastantes escaleras... 



Detalle del interior de Casa do Alentejo

Y todo esto sin contar con algunos monumentos donde los niños también puden disfrutar como la Torre de Belem, el Castillo de San Jorge o el Monasterio de los Jerónimos. 
Como véis Lisboa ofrece múltiples posibilidades para que los niños también disfruten del viaje. ¡ A por ella!

Más sobre mis viajes en Facebook, Twitter, Flickr y Youtube.  


lunes, 27 de junio de 2011

Barrio de Alfama, Lisboa en estado puro

Siguiendo con nuestro viaje a Lisboa hoy vamos a hablar de una visita imprescindible, La Alfama, el barrio más antigo de Lisboa y uno de los más castizos de las ciudad. Está repleto de callejuelas empinadas y estrechas, es uno de los focos turísticos que concentra mayor número de visitantes y uno de los lugares más auténticos y que mejor resumen la historia de Lisboa.

La Alfama vista desde el barrio de Chiado

Aquí se puede visitar un castillo del siglo XII, se pueden obtener unas vistas únicas de la ciudad, comer una riquísima cataplana de mariscos en un recogido local o tomar un café escuchando fado, la música portuguesa por excelencia. Todas estas respuestas están aquí, en La Alfama, uno de los barrios más antiguos y con más solera de Lisboa.  


Aquí se asentaron visigodos, romanos y árabes( de ellos proviene el nombre Al Hamma) y más tarde fue barrio de gente de bien hasta que llegó el terremoto de 1755. A partir de ahí se convirtió en un barrio de gente humilde, especialmente de pescadores y marineros.
En sus intrincadas y estrechas callejuelas, en sus comercios, en sus balcones con ropa tendida... se respira el ambiente más auténtico de Lisboa. Me recordó a Scapanappoli, el caótico y sorprendente barrio Napolitano.



Un paseo por la Alfama merece mucho la pena y por el camino encontrarás varios miradores de los que quitan el hipo, como el mirador de Santa Luzia o el de das Portas do Sol.  Las vistas sobre el barrio el río Tajo son espectaculares. Allí paramos a tomar una fotos de las bellas panorámicas de la ciudad.  Lo peor, la cantidad de gente que se reúne allí para disfrutar con la panorámica ( incluidos carteristas...). 


Mirador de Santa Luzía

Mirador Das Portas do Sol


El barrio tiene mucho encanto sí, pero no es nada accesible ya que está lleno de cuestas, pendientes, callejuelas adoquinadas y aceras mal terminadas por lo que moverse por él cuesta horrores si vas con niños o andas mal de piernas.Pero que conste que subí hasta el Castillo andando y tirando del carrito.... faltaría más. Si lo prefieres puedes subir en el tranvía 28 hasta arriba para luego ir bajando y disfrutando del encanto del barrio.

El monumento principal de la Alfama es el Castillo de San Jorge y tiene unas de las mejores vistas de Lisboa. Poca gracia me hizo llegar hasta arriba y que me dijeran que con carrito de bebés era imposible vistarlo. Así que me conformé con algunas vistas y deambular por las sinuosas  y encantadoras calles del barrio.


Tranvía en plena subida

 Por supuesto, antes de subir almorzamos en un típico local del barrio para probar las exquisitas especialidades Lisboetas. Los que me seguíis sabéis cuando viajo me pierde la comida local  y es uno de mis mayores disfrutes. Esta vez nos detuvimos en Almargem, un sencillo y pequeño restaurante justo detrás de la Catedral de Sé de buenos precios y excelente comida, no así el servicio, que fue serio y muy lento. La cataplana, especie de cazuela con tapadera donde se cocinan los alimentos, de pollo y mariscos me fascinó , así como un arroz marinero con un toque de cilantro que me encantó ( hasta el pulso me tembló al hacer la foto!!).
Consejo: no perdáis mucho tiempo buscando donde comer, por aquí hay mucha oferta y casi siempre se acierta. 



Aquí  también hay monumentos de mucho interés como la Catedral de Sé, el templo más antiguo de la ciudad ( siglo XII) y un buen lugar para los amantes de este tipo de edificios sagrados. La entrada es gratuita y después de dar una vuelta por el interior de su nave decidimos emprender la temida subida al Castillo.
Como os digo la subida es preciosa y algo cansada pero merece la pena respirar el ambiente del barrio y disfrutar con sus estratégicos miradores.



Otros lugares de interés en el barrio son la Iglesia de Santa Luzia, los museos del Fado o el de artes decorativas y la Casa Dos Bicos, un  precioso palacete del siglo XVI y uno de los edificios más fotografiados de la ciudad. 


Imagen de Wikipedia

Calle de Alfama

Otro lugar emblemático del barrio es Chapito, un curioso local que hace las veces de restaurante, café, teatro y centro cultural y de conciertos. Tiene unas impresionantes vistas del tajo y es ideal para descansar de tanta pendiente o incluso para ir con niños por su ambiente relajado y por su terraza donde pueden moverse sin molestar demasiado.

 
Y por último una recomendación gastronómico- musical en el barrrio de La Alfama: el restaurante Señor Fado, un  pequeño local familiar donde después de cenar, los propios trabajadores deleitan a los comensales con fado en directo. Fuentes de confianza me cuentan que es toda una experiencia,lástima que no pudiera disfrutarlo, los niños mandan....

Hasta aquí el resumen de mi paso por este encantador y antiguo barrio Lisboeta, un lugar para disfrutar con los 5 sentidos....



 

Enlaces de Interés

- Castillo de San Jorge. Horario: de 9:00 a 21:00 ( marzo a octubre). 7 euros.
- Catedral de Sé.
- Restaurante Almargem. Travesssa do Almargem, 4.  Cataplana de pollo y marisco, 8,50.
- Chapito, Rua Costa do Castelo 7,
- Museo del Fado. Largo do Chafariz de Dentro,1. 2,50 euros
- Casa dos Bicos. Rua dos Bacalhoeiros.
- Señor Fado. Cena y Fado por unos 35 euros. 

Si quieres más información y fotos de mis viajes me puedes visitar en Facebook, Twitter o Flickr.

lunes, 20 de junio de 2011

Barrio de Belem, Lisboa

Uno de los lugares que hay que ver si vas a  Lisboa es el barrio de Belem, ya que en él puedes encontrar muchos atractivos que lo convierten en visita imprescindible. Aquí podrás comerte un delicioso pastel, visitar interesantes museos o ver algunos monumentos declarados Patrimonio de la humanidad por la UNESCO
La zona está a cierta distancia del casco histórico pero merece la pena desplazarse para pasar medio día como mínimo. A nosotros con medio día nos dió para ver los más importante de la zona ( pero sin profundizar mucho, ojo!).  


Una de las mayores atracciones de la zona es el Monasterio de los Jerónimos, un impresionante complejo de estilo manuelino del siglo XVI, que no deja de sorprender por su cuidada y detallada arquitectura. Fue construido para celebrar el regreso de la India de Vasco de Gama, el gran marino portugués. Hoy en día es un monumento declarado Patrimonio de la humanidad y unos de los lugares más visitados de Lisboa. 

Me impresionó la amplitud del claustro, con sus innumerables arcos y bellas columnas, la grandeza del  interior del monasterio, así como el refectorio y sus azulejos azulados que representan la vida de San José. Otros lugares importantes son el coro o la parte más nueva del monasterio, que cuenta con un museo de arqueología y uno naval.
También podréis encontrar las tumbas de diversas personalidades portuguesas como Vasco de Gama o los poetas Luis de Camoes o Fernando Pessoa.  

Un consejo: id temprano que la cola se puede hacer interminable y muy aburrida ( sólo se ven hordas de turistas y mujeres locales vendiendo pañuelos).



Refectorio
Y para los más golosos que mejor que los archiconocidos dulces " Pasteles de Belem". A unos 300 metros del Monasterio se encuentra este establecimiento de fama mundial donde siempre hay gente para reventar, pero que elabora unos dulces para chuparse los dedos... Aquí sirven pasteles desde 1837 y su receta secreta les permite elaborar más de ¡20000 pasteles al día!. Te los venderán con su correspondiente azúcar y canela, para hacerlos todavía más sabrosos... Los 10 minutos de espera son obligatorios pero merece la pena esperar y pagar los lo 0.95 euros que cuestan por unidad.



Justo enfrente del Monasterio podéis ver el Monumento a los descubrimientos, una construcción relativamente reciente edificada para conmemorar los 500 años de la muerte de Enrique el Navegante, uno de los navegantes más prestigiosos de Portugal. En él se pueden observar las esculturas de 33 personalidades relacionadas con el mundo de los descubrimientos. Hay que cruzar la transitada carretera por un paso subterráneo así que una vez más( y van unas cuantas en Lisboa) no pude aceder con mi carrito de bebés.

Imagen tomada de wikipedia
A unos 10 minutos a pie del monasterio encontramos uno de los monumentos más famosos de Portugal, sino el que más:  la Torre de Belem, declarado Patrimonio de la Humanidad y antigua fortaleza del siglo XVI, es hoy todo un símbolo de Lisboa. De estilo manuelino, fue diseñada para proteger  la entrada al puerto por el río Tajo ( los piratas ingleses y holandeses daban mucho trabajo) y es realmente espectacular. Por supuesto se puede visitar ( 4 euros) y dicen que es mejor verla cuando la marea está alta.
Dentro hay diferentes salas como la del gobernador o la de audiencias, un mirador abarrotado de gente y hasta los cañones que se utilizaban en la defensa de la ciudad. 



 Pero una vez más tengo que quejarme por él difícil acceso a un monumento o zona de interés Lisboeta: en esta ocasión hay que cruzar por un paso elevado con sus correspondientes escaleras. Menos mal que un grupo de amables daneses me echaron una mano... 
A estas que empezó a llover ( otro de los sucesos paranormales de Lisboa en Primavera es que llueve y sale el sol varias veces en un día) y se nos echó encima la hora de comer. Decidimos pues irnos no sin antes esperar 20 minutos hasta que pudimos tomar dos taxis ( otro error que no comprendo es que no haya parada oficial de taxis junto a un monumento tan visitado).


 
Críticas aparte, deciros que si os gustan los museos tambíén están por la zona el museo de las carrozas( curioso y muy visual) o el de la electricidad, situado en una antigua central eléctrica y dicen que muy interesante y sorprendente. Lisboa cuenta con más de 50 museos para todos los gustos: el Gulbenkian, el del azulejo, del fado, de arte antiguo, arte moderno....  

Os dejo un plano con la situación de las atracciones más importantes de Lisboa, en amarillo algunos museos:



Ver Lisboa en un mapa más grande



Para terminar os dejo la galería en Flickr con mis fotos sobre el barrio de Belem y sus monumentos más destacados:




Lo dicho, si vas unos días a Lisboa, el barrio de Belem es un lugar que hay que visitar, ya que concentra en poco espacio algunos de los monumentos imprescidibles de esta encantadora y mágica capital portuguesa.


 Enlaces de Interés 

- Monasterio de los Jerónimos, Praça do Imperio. 7 euros
- Pasteles de Belem. 0,95 la unidad.
- Monumento a los Descubridores. Av. de Brasília, 6 euros.
- Torre de Belem. Rua da Madre de Deus 4, 4 euros.  


Te espero con más noticias sobre viajes en Facebook, Twitter y Youtube.

viernes, 13 de mayo de 2011

Lisboa, sabor añejo.

Lisboa es una ciudad que tiene un sabor añejo, tiene un toque decadente que la hace especial y única. Un aire a pasado, a ciudad anclada en el tiempo que hace que nos hipnotice y nos enamore. Da igual que sus calles empedradas sean dificiles de transitar, que sus empinadas cuestas obliguen a más de uno a maldecir o que sus aceras recuerden a épocas pasadas. Da igual si vas con amigos, con tu pareja o con dos niños de 20 meses, como es mi caso. Lisboa enamora por igual a todo el mundo.  

Lisboa desde nuestra habitación
 
Y a nosotros, a pesar de que visitarla con niños se hace más dificil, nos ha encantado. Pero más de una vez he pensado el porqué de la nula accesibilidad de esta ciudad. Deberían mejorar mucho en este aspecto ya que hay gente con movilidad reducida, personas mayores, o familias con niños pequeños que en esta ciudad lo van a pasar mal. Si queréis saber más sobre viajes y movilidad reducida pasaros por Viajeros sin límite, una estupenda web donde encontrar todo sobre turismo accesible y recomendaciones viajeras.

Elevador Da Gloria


Llegar a lisboa en coche ha sido bien fácil ya que cruzando uno de los dos puentes, el Vasco de Gama o el 25 de Abril  ( peaje 1,45 euros), se llega a la ciudad. Por este último se llega muy fácil a la Plaza del Marqués de Pombal, la zona de nuestro hotel.
Plaza del Marqués de Pombal

El Vasco de Gama desde el Barrio Alto

Después de preguntar vía email a varios hoteles sobre la amplitud de las habitaciones ( necesito bastante espacio), nos hemos decidido por el Hotel Tiara Park Atlantic, situado junto a la Plaza Marqués de Pombal y del Parque Eduardo VII, zona moderna de Lisboa y poca distancia del bullicioso centro. Es un 5 estrellas en toda regla y no es barato pero con los niños no me gusta arriesgar.Sin duda uno de los mejores hoteles en los que me alojado y ofrece una buena relación calidad.precio. Os resumo un poco:

El hotel es una maravilla, desde su personal hasta sus  impecables instalaciones o su impoluta limpieza. La habitación, sin ser muy grande, ha sido suficiente. Tiene unas vistas espectaculares de Lisboa y un baño completísimo y lleno de detalles.


Y del desayuno buffet sólo puedo deciros que es uno de los mejores que he probado en mi vida.
La situación es buena y se está muy tranquilo, no muy lejos del bullicio de los barrios típicos lisboetas.
Lo que menos me ha gustado ha sido el precio del parking y de las copas en su elegante bar. Supongo que las cinco estrellas hay que pagarlas...






¡ Un desayuno buffet espectacular!
 BAIXA

Nada mejor al llegar al destino que andar un poco para ir conociendo la ciudad. Nosotros decidimos bajar tranquilamente la bonita y animada Avenida de Liberdade, arteria principal de la ciudad hasta llegar a la zona conocida como Baixa, que acaba en el río Tajo.
En este bulevar, lleno de árboles y jardines, se encuentra el centro financiero de Lisboa con  imponentes edificios, oficinas, grandes hoteles y algunas de las tiendas más lujosas de la ciudad ( para que os hagáis un idea, una especie de Campos Elíseos o Castellana pero de algo más de 1 kilómetro de longitud).


Avenida Liberdade

Al terminar esta avenida llegamos al casco histórico y una de las zonas más concurridas de lisboa, la Baixa. Entre colinas encontramos calles rectas y cuadriculadas, que fueron reconstruidas tras el terremoto que en  1755 asoló la ciudad. Aquí es fácil moverse, no hay empinadas cuestas, ni callejuelas estrechas y es donde más relajado he ido con los niños. Hay  mucho comercio, restaurantes y miles de turistas que pasean por sus calles.
Entre los rincones más siginificativos de la Baixa encontramos amplias plazas coronadas por grandes estatuas y una de las imprescindibles es la bonita Plaza do Rossio, una de las más importantes de la ciudad y de las más visitadas. En esta antigua plaza en el corazón de la Baixa encontramos la estatua de Pedro IV, la bella estación de Rossio o el Teatro Nacional de Doña María II, entre sus atracciones más destacadas.


Plaza do Rossio, el corazón de la Baixa

De las más impresionantes es sin duda la Plaza do Comercio, junto al Tajo y que une la ciudad con el mar. Es grandiosa y luminosa, dando a entender al que llegaba por mar la importancia de la ciudad que se iba a encontrar. En el centro encontramos la estatua central, de José I a caballo.

La inmensa Plaza do Comercio


Al norte de la plaza encontramos el monumental arco de triumfo, con el que empieza La Baixa y su lugar más animado, la Rua Augusta, la calle principal, llena de vida y comercios. La podríamos comparar con las calles peatonales y comerciales de las principales ciudades españolas.
Otro rincón bonito es la Plaza de Figueira, antiguo mercado de la ciduad y con unas preciosas vistas del Castillo de San Jorge y de el barrio de Alfama, o la Plaza de Restauradores, donde desemboca la Avenida de la Liberdade.


Vistas de la Alfama desde Plaza Figueira


Y otra calle que hay que ver es la rua de Santa justa, donde podemos encontrar el elevador más famoso de la ciudad, el elevador de Santa Justa, de 45 metros metros de hierro forjado que te lleva en un pis plas a la Plaza do Carmo, en el barrio de Chiado. Fue diseñado hace más de 100 años por un ingeniero que dicen fue discípulo de Eiffel, y hoy en día es una de las atracciones principales de Lisboa. Os aviso que  hay largas colas para subir que colapsan la acera de la calle.  


Elevador de Santa Justa

Otro curioso elevador que si tuve la suerte de probar fue el elevador Da Gloria, un curioso tranvía que te transporta de la Baixa al barrio alto por una cuesta más empinada que el everest. Por tres euros tienes derecho a un billete de ida y vuelta y te ahorras sofocones y sudores.

Ya culinariamente hablando, sabéis que me encanta probar cosas nuevas cuando viajo y con la gastronomía local disfruto de lo lindo. Ese día comimos en la Baixa, un balacao Grillao ( a la brasa, no confundir con el bacalao a brass, que viene revuelto con huevo), bastante bueno y brocheta de calamares, pasable, pero me hubiera gustado salirme un poco más de tanto restaurante turístico. Que me agobien para entrar a un restaurante no lo soporto. No pudo ser, ya que los niños mandan en los viajes y hubo que parar sí o sí. Después hubó café en la plaza da Figueira admirando el Castillo de San Joge y a una hora prudencial de vuelta al hotel para cenar por los alreddores. Esta vez probé la picanha, estupendo plato con ternera, arroz, patatas y ensalada. Sin duda uno de los puntos fuertes de Lisboa es su estupenda gastronomía y seguro que váis a salir satisfechos con su calidad y precio. 



El día no dió para más. Bueno sí, para ver una final de Copa del Rey en el acogedor bar del hotel cuyo resultado todos sabemos. Y para el día siguiente nos esperan los barrios de Belem y Alfama. De momento Lisboa no me está defraudando.

Más información y fotos en mis cuentas de Facebook y Twitter