miércoles, 20 de julio de 2011

Lisboa con niños: 10 lugares para disfrutar

Pocas ciudades de Europa pueden presumir de tener tanto encanto y aroma añejo como Lisboa. Sin embargo debéis saber que no es una ciudad fácil para visitar con niños ya que presenta problemas serios de movilidad como aceras mal rematadas, empinadas cuestas o adoquines en mal estado que hacen que moverse por sus calles cueste más de lo deseado. A pesar de todo esto, si estás pensando visitarla con tu/s hijo/s, no lo dudes ni un momento porque esta preciosa ciudad ofrece, además de sus encantadores barrios, miradores espectaculares, centenarios monumentos y una gastronomía única, muchas atracciones donde los más pequeños podrán disfrutar.



Ahí van algunas ideas:

1. Parque de la Naciones 

Esta zona moderna alejada del centro situada junto al Tajo, nació con la Expo del 1998 y ofrece amplitud para los niños y multitud de atractivos como un teleférico con buenas vistas, un centro comercial, el oceanario, restaurantes, zonas verdes y parque infantiles, alquileres de bicicletas y varios pabellones que albergan distintos museos como el de Ciencia Viva. Un buen lugar para alejarse del bullicio del centro.






2. Oceanario de Lisboa

El segundo acuario de Europa, con más de 15000 seres vivos de 450 especies, es uno de los mayores atractivos de la ciudad para los más pequeños y grandes. El gran acuario central es digno de ver, donde impresionan sus tiburones o los geniales pinguinos. Visita obligada si vas con niños de cualquier edad, yo aproveché un día lluvioso para visitarlo y salimos encantados.
Esplanada D. Carlos I, Doca dos Olivais.  Precio: 12 adultos, 6 euros niños entre 3-14 años.




  3. Zoológico de Lisboa

Situado en el centro de la ciudad es una opción fija cuando los niños se cansen de ver monumentos y de patear la ciudad. Cuenta con más de 2000 animales de 400 especies distintas además de exhibiciones de aves, delfines y leones marinos o reptilario.
Estrada de Benfica 158-160  Precio: 17 euros adultos, 12,50 niños de 3 a 11 años.


Imagen de fzamith.nirudia.com

4. Museo Marítimo

Barcos, carabelas y embarcaciones de todo tipo hacen de este sorprendente museo ubicado en la zona de Belem un buen lugar para disfrutar y aprender sobre la historia de la navegación. Cuenta con una zona para niños, modelos de barcos y un planetario.

Plaza do Imperio, Precio: 3 euros 
 
5. Kidszania, una ciudad en miniatura.

Si las compras son tu perdición en este centro comercial de Amadora, al norte de la ciudad, encontramos el lugar ideal para padres y un universo para los niños. Mientras los padres compran o van a un restaurante, los niños pueden aprender a ser mayores en una ciudad a su medida con una escuela de conducción, hospital, plató de tv o supermercado.


6. Parque de Monsanto


Una gran área forestal con vistas donde la naturaleza hace que olvides que estás en Lisboa. Para los más pequeños hay parques con columpios, toboganes y demás juegos infantiles, piscinas, un centro hípico, miradores, restaurantes, circuítos de mantenimiento... Este pulmón de Lisboa es un buen lugar para relajarse rodeado de naturaleza y donde los niños camparán a sus anchas.

http://sobrelisboa.com/
 
  7. Museo Nacional de los Carruajes

Un lugar sorprendente situado en el barrio de Belem donde se pueden admirar carrozas y carruajes de siglos pasados. Puede ser un buen  lugar para que los más pequeños se sorprendan y una buena forma de animarlos a conocer museos.
Plaza Alfonso de Albuquerque  Entrada: 4 euros los adultos y gratis menores de 14 años.


imagen de disfrutalisboa.com

8. Parque Eduardo VII

Los parques siempres son un buen lugar para relajarse y que los niños disfruten. Este parque está situado junto a la Plaza de Marqués de Pombal y ofrece relajación y unas vistas preciosas de la Baixa y el Tajo. Cuenta área de juegos para niños, un curioso invernadero con plantas de multitud de países y regiones, pistas de tenis y algún kiosko donde tomar un tentempié.


9. Museo de los juguetes, Sintra

A poca distancia de Lisboa está la bella Sintra, con su Palacio de Pena a la cabeza de sus atracciones principales. Pero para los más pequeños también encontramos el museo del Museo del Brinquedo o museo de los juguetes, un maravilloso lugar donde los sueños de pequeños y grandes se hacen realidad. Hay juguetes de todo tipo,los más antiguos datan del siglo III a.c, barbies, Mariquitas Pérez, coches de todas las épocas... Un lugar en el que los niños disfrutarán seguro.
 Rua  do Visc. de Monserrate 26.  Entrada: 4 euros adultos y dos euros niños de 3 a 16 años.

Imagen en http://dejuguetes.blogspot.com/

10. Comer con niños

 Para comer en Lisboa hay cientos de restaurantes pero no todos son lugares amplios pensados para niños y donde se coma bien. Os dejo algunos que me recomendaron antes de mi visita:


Vistas desde Chapito

- Chapito, barrio de Alfama. Un magnífico lugar por sus vistas, su comida, su concepto y su encanto.
- Espalha Brasas. Ideal para que los niños campen a sus anchas. Es otro lugar muy visitado.
- Pizzeria Casanova. Un lugar muy frecuentado en la ciudad y donde se come bien.
- Casa do Alentejo. Precioso local que cuenta con varios comedores y distintas estancias magnificamnete decoradas. Con carrito de bebés olvidaros, hay bastantes escaleras... 



Detalle del interior de Casa do Alentejo

Y todo esto sin contar con algunos monumentos donde los niños también puden disfrutar como la Torre de Belem, el Castillo de San Jorge o el Monasterio de los Jerónimos. 
Como véis Lisboa ofrece múltiples posibilidades para que los niños también disfruten del viaje. ¡ A por ella!

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jueves, 14 de julio de 2011

Que ver en Berlín: Fernsehturm, 360º

Los años 60 en Alemania eran tiempos convulsos en donde las dos Alemanias rivalizaban por ver quién tenía más poder y autoridad. La extinta República Democrática Alemana (RDA), decidió construir una torre de telecomunicaciones que fuera visible desde cualquier punto de la ciudad, para demostrar a su vecina hasta donde podía llegar su poder y superioridad. Tenía 365 metros de altura y tardaron 4 años en terminarla, para orgullo de la Alemania del Este.  


Una vez derribado el famoso muro de la verguenza y con la reunificación de las dos Alemanias, pasó a convertirse un todo un símbolo de Berlín, y hoy en día es una de las atracciones más visitadas, con más de un milllón de visitas al año. Es el cuarto edificio más alto de europa y en su cúspide cuenta con una esfera que hace las veces de mirador y restaurante. Impresiona ver la ciudad a tus pies y comprobar lo pequeños que somos en realidad. Ya lo dijo un anónimo " la vida no me mide por el número de veces que respiramos, sino por los lugares e instantes que nos quitan la respiración". Para mí este es uno de ellos...
Vistas únicas de la ciudad

Imagen de wikipedia

La peculiaridad de la torre está en su restaurante giratorio, que cada 30 minutos gira 360 grados por lo que, sin moverte de tu mesa, puedes ver Berlín desde todos los ángulos. 

Subir a la torre, situada en la conocida Alexanderplatz, es casi una obligación para cualquier visitante de la ciudad Berlinesa. Las vistas desde el mirador, si el día lo permite, son espectaculares y se pueden divisar todos los barrios de Berlín así como los monumentos más emblemáticos de la ciudad: el Reichstag, la Postdamer Platz, AlexanderPlatz, el barrio de Mitte, la Puerta de Branderburgo con el bello paseo bajo los tilos, el Tiergarten....



Pero mi consejo es que no os limitéis a quedaros en el mirador sino que cojáis turno para subir hasta el curioso restaurante giratorio, Telecafé, para pasar un rato agradable observando Berlín.  Puedes sentarte a comer algunos de los platos internacionales o locales que ofrece su carta, o simplemente tomarte una cerveza o un café con unas vistas únicas de la ciudad. Una vez acomodados y relajados, la ciudad va pasando ante tí lentamente, con lo que la experiencia es de las que no se olvidan.




Vista de Mitte, el barrio de moda.

Si presentáis en taquilla la Berlin Card os ahorraréis unos euros que podéis invertirlos después en el  restaurante giratorio de la torre. Los precios del café-restaurante son un poco caros pero ver pasar la ciudad de Berlín delante tuya no tiene precio. 

- Torre de TV o Fernsehturm. Panoramastraße 1A. Precio: 11 euros.Con descuento si presentas la Berlin Card.
- Más sobre Berlín en este blog. 

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viernes, 8 de julio de 2011

Próximo destino: Capitales Bálticas

Cada día que pasa soy más fiel a mi lema, " El mejor viaje siempre es el próximo", por eso mi siguiente viaje me hace sentir muy feliz, sea cual sea el destino.
Aunque sueño con países lejanos y destinos poco explorados, la vida manda y mi situación no me permite, de momento, irme muy lejos de casa muchos días.
Aún así he conseguido preparar un viaje que seguro me llenará de grandes momentos y recuerdos imborrables: 
El Báltico y sus capitales ha sido uno de mis destinos más deseados durante mucho tiempo y he preparado una ruta por el Báltico a mi aire que saciará mi sed viajera por un tiempo....


Imagen de viajablog
Como sabéis me gusta organizar yo mismo mis viajes, con la única ayuda de Internet y la experiencia de otros viajeros... ( bueno vale, una guía escrita tipo Lonely Planet también me ayuda mucho). Hay tanto en la "nube" sobre viajes que me podría pasar horas leyendo sobre el destino pero tampoco es el caso, ya que también me gusta  la improvisación y la sorpresa.

Mi ruta, que he ido modificando varias veces y puede sufrir todavía algún cambio, ha quedado como sigue:
Málaga-Estocolmo-Tallin- Helsinki- Porvoo- Laapeeranta- Tampere-Málaga.


Ver Aventura Báltica en un mapa más grande

Volaré por primera vez en mis viajes con Ryanair ( me da un poco de "yuyu" pero espero que no sea tan mala como la pintan!!) rumbo a la capital de Suecia, Estocolmo, para pasar allí unos días. Supongo que pasearé por su encantadora ciudad vieja, Gamla Stan, visitaré algún museo, problamente el Museo Vasa o el Skansen, veré el artístico metro de la ciudad, quizás me tome una copa en Absolut Ice Bar,el  famoso bar de hielo, o navegaré en barco por sus 14 islas y más de 50 puentes. Lo que se bien es que voy a disfrutar de una de las capitales más bonitas de Europa.  

Imagen de Voy a Estocolmo.com
De allí pasaré en barco hacia la capital de Estonia, Tallin. Las compañías Viking Line y Silja Line cruzan el Báltico a diario y esta vez he elegido Silja porque es la que me permitía la ruta Estocolmo- Tallin. El trayecto dura unas 14 horas por lo que pasaremos la noche ( camarote compartido es lo más económico) en el barco para despertarnos en Tallin, donde pasaré un sólo día, pues me han comentado que tiene un casco antiguo medieval muy bello y relativamente pequeño.

Fotografía propiedad de la gran viajera Merche Gallart.

Y de Tallin tomaré otro ferry de los que operan diariamente, que me llevará en pocas horas a Helsinki, la capital de Finlandia para disfrutar de sus calles, contemplar su iglesia blanca, pasear su puerto o visitar la isla de Soumelina con su fortaleza declarada por la Unesco Patrimonio de la Humanidad.
Después de conocer esta ciudad me iré en coche, un poco a la aventura para ver un poco el sur Finlandia, ya que no dispongo de más tiempo ( me habría encantado irme a la Laponia pero hay que disponer de muchos días).
Después de ponerme en contacto con la oficina de Turismo de Finlandia, he recibido en casa totalmente gratis mapas, guías e  información turística sobre la capital y el sur del país. Un 10 para ellos por eficacia y rapidez.

Imagen de tajt.wordpress.com

Me gustaría ( y digo me gustaría porque sobre la marcha veré lo que hago) pasar por la ciudades de Porvoo, Kotka o Hamina y llegar cerca de la frontera rusa, a Laaperanta, donde está el lago Saimaa, el más grande de Finlandia, para después recorrer la región sur de los mil lagos hasta llegar a Tampere. Y de allí al aeropuerto Vantaa de Helsinki para volver a casita. Esta parte del viaje está dedicada a la improvisación, a la aventura, rodeado de naturaleza, de lagos y paisajes que espero se guarden en mi retina para siempre.

Y por supuesto la parte gastronómica del viaje la voy a disfrutar a lo grande. Ya sabéis que cada vez me gusta más mezclar viajes y gastronomía así que espero probar platos locales que sorprendan a mi paladar, últimamente demasiado acostumbrado al "pescaito frito"( que me encanta, todo hay que decirlo).
Las köttbullar o albóndigas suecas, el Smorgasbord finlandés (entremeses nórdicos) o el verivorst, morcilla de sangre que se sirve con chucrut en Estonia. Por supuesto si puedo también me gustaría probar reno, alce o lo que se tercie... Veremos lo que os cuento a la vuelta.     

Baltic Queen de la Compañía Tallink
Durante el viaje, os iré contando mis impresiones y anécdotas "en directo" vía Facebook y Twitter, y a la vuelta dejaré constancia en este mi querido blog de viajes.
En fín, esta es a grandes rasgos mi nueva aventura, que espero sea inolvidable. Como digo siempre, será el mejor viaje porque es el próximo. ¡Felices viajes veraniegos!    

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sábado, 2 de julio de 2011

El cementerio de los ingleses, Málaga

Los que habitualmente me siguen en este blog de viajes saben que siempre hablo de los lugares que he visitado y casi nunca de mi ciudad, Málaga, ya que mi visión de ella es totalmennte parcial y poco objetiva. Pero que a partir de ahora, y cuando encuentre ocasión, os hablaré un poco de mi querida tierra e intentaré enseñaros rincones que merezcan la pena y que despierten en vosotros las ganas de visitar esta ciudad andaluza que es mucho más que sol y playa.

Este rincón que os traigo hoy es un bastante curioso y me ha sorprendido hasta a mí, siendo malagueño. Nunca antes se me había ocurrido visitarlo a pesar de ser muy antiguo: el cementerio inglés de Málaga, un lugar repleto de panteones, tumbas, leyendas e historias de la ciudad de Málaga.



La casita

El cementerio inglés está situado en una buena zona de Málaga, cerca de la Plaza de toros y en dirección al  Limonar, uno de los barrios donde se asentó la burguesía malagueña en el siglo XIX.  Concretamente está situado en la Avenida de Príes 1. Tel: +34 952 223 552
La entrada al recinto es gratuita aunque a la salida se recomienda una donación para apoyar la conservación de este curioso cementerio.



Ver mapa más grande

Un poco de historia

Establecido en 1831, estamos ante el cementerio más antiguo de la península para cristinanos no católicos. Hay que tener en cuenta que por esta época los extranjeros protestantes no estaban muy bien vistos por la ciudad, y al no permitir los enterramientos de los no católicos en cementerios normales, los enterramientos llegaban a hacerse al llegar el anochecer, normalmente en playas poco concurridas.



Iglesia anglicana de San Jorge

Esto produjo que el cónsul inglés de esa época, William Mark, se preocupara por el descanso de sus compatriotas y consiguiera un terreno donde enterrar a los no católicos. A partir de aquí comienza la "vida" de este cementerio. Desde entonces ha pasado por múltiples vicisitudes hasta llegar a nuestros días.

Antes de entrar deberás visitar la "casita", que hace las veces de tienda de recuerdos e información, para coger un plano del lugar donde te dan información sobre los lugares más destacados del cementerio.




Monumento y tumba de los 42 marinos alemanes

 Empecé a subir por los escarpados caminos del cementerio y ya me impresionó la primera visión que tuve de él. Una pequeña explanada con varios mausoleos y esculturas estaban ante mí esperando ser comtemplados. También está aquí la iglesia anglicana de San Jorge, construida en 1891 y que actualmente sigue muy activa.
Sin duda el encanto del lugar reside en el entorno tan natural donde está enclavado este peculiar cementerio.

Seguí paseando entre la vegetación por el sobrecogedor lugar temiendo interrumpir con el click de mi cámara el silencio reinante, descubriendo tumbas y panteones de estilos neogóticos y modernistas. Cada una con su estilo, con su propia historia...

  


Ángel de Annie

Aquí yacen enterrados algunos personajes de la historia de Málaga como Robert Boyd, liberal fusilado en 1831 junto a Jose María Torrijos, o los 42 oficiales y marinos de la marina Alemana que murieron frente las costas malagueñas en 1900 a bordo del Gneisenau ( uno de los puentes más famosos de Málaga, el de Santo Domingo o "puente de los Alemanes", fue construido en agradeciento al pueblo malagueño).

Otros personajes célebres que descansan en esta necróplis son los restos del poeta Jorge Guillén, que quiso expresamente que sus restos descansaran en este cementerio protestante, o los de la escritora Gamel Woolsey y su marido, el famoso escritor Gerald Brenan, un enamorado de Málaga y Andalucía.

Las tumbas de Woolsey y Brenan.




Me cuenta el Sr.Bruce McIntyre, presidente de la fundación, que mantenerlo está costando Dios y ayuda ( nunca mejor dicho), que el Ayuntamiento de Málaga colabora de vez en cuando, pero que el esfuerzo es de una fundación privada que se ha creado para mantenerlo en pie. Incluso han creado una página en facebook para salvar este rinconcito con tanta historia: amigos del cementerio inglés de Málaga. Espero que este curioso y bonito rincón siga en pie muchos años ya que es parte de la historia de Málaga.





Realizan visitas guiadas en inglés y español así como tours nocturnos donde detallan anécdotas y peculiaridades del cementerio.
Creo que un lugar con 180 años de historia y tan especial no puede pederse en el olvido ya que son sitios donde se aprende un poco más sobre la cultura e historia de una localidad.





Ya conocéis un rincón diferente, realmente interesante y con mucha historia y encanto que merece la pena visitar en Málaga capital: el cementerio inglés.


Datos de interés 

- Cementerio Inglés de Málaga
- Su página en Facebook.

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lunes, 27 de junio de 2011

Barrio de Alfama, Lisboa en estado puro

Siguiendo con nuestro viaje a Lisboa hoy vamos a hablar de una visita imprescindible, La Alfama, el barrio más antigo de Lisboa y uno de los más castizos de las ciudad. Está repleto de callejuelas empinadas y estrechas, es uno de los focos turísticos que concentra mayor número de visitantes y uno de los lugares más auténticos y que mejor resumen la historia de Lisboa.

La Alfama vista desde el barrio de Chiado

Aquí se puede visitar un castillo del siglo XII, se pueden obtener unas vistas únicas de la ciudad, comer una riquísima cataplana de mariscos en un recogido local o tomar un café escuchando fado, la música portuguesa por excelencia. Todas estas respuestas están aquí, en La Alfama, uno de los barrios más antiguos y con más solera de Lisboa.  


Aquí se asentaron visigodos, romanos y árabes( de ellos proviene el nombre Al Hamma) y más tarde fue barrio de gente de bien hasta que llegó el terremoto de 1755. A partir de ahí se convirtió en un barrio de gente humilde, especialmente de pescadores y marineros.
En sus intrincadas y estrechas callejuelas, en sus comercios, en sus balcones con ropa tendida... se respira el ambiente más auténtico de Lisboa. Me recordó a Scapanappoli, el caótico y sorprendente barrio Napolitano.



Un paseo por la Alfama merece mucho la pena y por el camino encontrarás varios miradores de los que quitan el hipo, como el mirador de Santa Luzia o el de das Portas do Sol.  Las vistas sobre el barrio el río Tajo son espectaculares. Allí paramos a tomar una fotos de las bellas panorámicas de la ciudad.  Lo peor, la cantidad de gente que se reúne allí para disfrutar con la panorámica ( incluidos carteristas...). 


Mirador de Santa Luzía

Mirador Das Portas do Sol


El barrio tiene mucho encanto sí, pero no es nada accesible ya que está lleno de cuestas, pendientes, callejuelas adoquinadas y aceras mal terminadas por lo que moverse por él cuesta horrores si vas con niños o andas mal de piernas.Pero que conste que subí hasta el Castillo andando y tirando del carrito.... faltaría más. Si lo prefieres puedes subir en el tranvía 28 hasta arriba para luego ir bajando y disfrutando del encanto del barrio.

El monumento principal de la Alfama es el Castillo de San Jorge y tiene unas de las mejores vistas de Lisboa. Poca gracia me hizo llegar hasta arriba y que me dijeran que con carrito de bebés era imposible vistarlo. Así que me conformé con algunas vistas y deambular por las sinuosas  y encantadoras calles del barrio.


Tranvía en plena subida

 Por supuesto, antes de subir almorzamos en un típico local del barrio para probar las exquisitas especialidades Lisboetas. Los que me seguíis sabéis cuando viajo me pierde la comida local  y es uno de mis mayores disfrutes. Esta vez nos detuvimos en Almargem, un sencillo y pequeño restaurante justo detrás de la Catedral de Sé de buenos precios y excelente comida, no así el servicio, que fue serio y muy lento. La cataplana, especie de cazuela con tapadera donde se cocinan los alimentos, de pollo y mariscos me fascinó , así como un arroz marinero con un toque de cilantro que me encantó ( hasta el pulso me tembló al hacer la foto!!).
Consejo: no perdáis mucho tiempo buscando donde comer, por aquí hay mucha oferta y casi siempre se acierta. 



Aquí  también hay monumentos de mucho interés como la Catedral de Sé, el templo más antiguo de la ciudad ( siglo XII) y un buen lugar para los amantes de este tipo de edificios sagrados. La entrada es gratuita y después de dar una vuelta por el interior de su nave decidimos emprender la temida subida al Castillo.
Como os digo la subida es preciosa y algo cansada pero merece la pena respirar el ambiente del barrio y disfrutar con sus estratégicos miradores.



Otros lugares de interés en el barrio son la Iglesia de Santa Luzia, los museos del Fado o el de artes decorativas y la Casa Dos Bicos, un  precioso palacete del siglo XVI y uno de los edificios más fotografiados de la ciudad. 


Imagen de Wikipedia

Calle de Alfama

Otro lugar emblemático del barrio es Chapito, un curioso local que hace las veces de restaurante, café, teatro y centro cultural y de conciertos. Tiene unas impresionantes vistas del tajo y es ideal para descansar de tanta pendiente o incluso para ir con niños por su ambiente relajado y por su terraza donde pueden moverse sin molestar demasiado.

 
Y por último una recomendación gastronómico- musical en el barrrio de La Alfama: el restaurante Señor Fado, un  pequeño local familiar donde después de cenar, los propios trabajadores deleitan a los comensales con fado en directo. Fuentes de confianza me cuentan que es toda una experiencia,lástima que no pudiera disfrutarlo, los niños mandan....

Hasta aquí el resumen de mi paso por este encantador y antiguo barrio Lisboeta, un lugar para disfrutar con los 5 sentidos....



 

Enlaces de Interés

- Castillo de San Jorge. Horario: de 9:00 a 21:00 ( marzo a octubre). 7 euros.
- Catedral de Sé.
- Restaurante Almargem. Travesssa do Almargem, 4.  Cataplana de pollo y marisco, 8,50.
- Chapito, Rua Costa do Castelo 7,
- Museo del Fado. Largo do Chafariz de Dentro,1. 2,50 euros
- Casa dos Bicos. Rua dos Bacalhoeiros.
- Señor Fado. Cena y Fado por unos 35 euros. 

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lunes, 20 de junio de 2011

Barrio de Belem, Lisboa

Uno de los lugares que hay que ver si vas a  Lisboa es el barrio de Belem, ya que en él puedes encontrar muchos atractivos que lo convierten en visita imprescindible. Aquí podrás comerte un delicioso pastel, visitar interesantes museos o ver algunos monumentos declarados Patrimonio de la humanidad por la UNESCO
La zona está a cierta distancia del casco histórico pero merece la pena desplazarse para pasar medio día como mínimo. A nosotros con medio día nos dió para ver los más importante de la zona ( pero sin profundizar mucho, ojo!).  


Una de las mayores atracciones de la zona es el Monasterio de los Jerónimos, un impresionante complejo de estilo manuelino del siglo XVI, que no deja de sorprender por su cuidada y detallada arquitectura. Fue construido para celebrar el regreso de la India de Vasco de Gama, el gran marino portugués. Hoy en día es un monumento declarado Patrimonio de la humanidad y unos de los lugares más visitados de Lisboa. 

Me impresionó la amplitud del claustro, con sus innumerables arcos y bellas columnas, la grandeza del  interior del monasterio, así como el refectorio y sus azulejos azulados que representan la vida de San José. Otros lugares importantes son el coro o la parte más nueva del monasterio, que cuenta con un museo de arqueología y uno naval.
También podréis encontrar las tumbas de diversas personalidades portuguesas como Vasco de Gama o los poetas Luis de Camoes o Fernando Pessoa.  

Un consejo: id temprano que la cola se puede hacer interminable y muy aburrida ( sólo se ven hordas de turistas y mujeres locales vendiendo pañuelos).



Refectorio
Y para los más golosos que mejor que los archiconocidos dulces " Pasteles de Belem". A unos 300 metros del Monasterio se encuentra este establecimiento de fama mundial donde siempre hay gente para reventar, pero que elabora unos dulces para chuparse los dedos... Aquí sirven pasteles desde 1837 y su receta secreta les permite elaborar más de ¡20000 pasteles al día!. Te los venderán con su correspondiente azúcar y canela, para hacerlos todavía más sabrosos... Los 10 minutos de espera son obligatorios pero merece la pena esperar y pagar los lo 0.95 euros que cuestan por unidad.



Justo enfrente del Monasterio podéis ver el Monumento a los descubrimientos, una construcción relativamente reciente edificada para conmemorar los 500 años de la muerte de Enrique el Navegante, uno de los navegantes más prestigiosos de Portugal. En él se pueden observar las esculturas de 33 personalidades relacionadas con el mundo de los descubrimientos. Hay que cruzar la transitada carretera por un paso subterráneo así que una vez más( y van unas cuantas en Lisboa) no pude aceder con mi carrito de bebés.

Imagen tomada de wikipedia
A unos 10 minutos a pie del monasterio encontramos uno de los monumentos más famosos de Portugal, sino el que más:  la Torre de Belem, declarado Patrimonio de la Humanidad y antigua fortaleza del siglo XVI, es hoy todo un símbolo de Lisboa. De estilo manuelino, fue diseñada para proteger  la entrada al puerto por el río Tajo ( los piratas ingleses y holandeses daban mucho trabajo) y es realmente espectacular. Por supuesto se puede visitar ( 4 euros) y dicen que es mejor verla cuando la marea está alta.
Dentro hay diferentes salas como la del gobernador o la de audiencias, un mirador abarrotado de gente y hasta los cañones que se utilizaban en la defensa de la ciudad. 



 Pero una vez más tengo que quejarme por él difícil acceso a un monumento o zona de interés Lisboeta: en esta ocasión hay que cruzar por un paso elevado con sus correspondientes escaleras. Menos mal que un grupo de amables daneses me echaron una mano... 
A estas que empezó a llover ( otro de los sucesos paranormales de Lisboa en Primavera es que llueve y sale el sol varias veces en un día) y se nos echó encima la hora de comer. Decidimos pues irnos no sin antes esperar 20 minutos hasta que pudimos tomar dos taxis ( otro error que no comprendo es que no haya parada oficial de taxis junto a un monumento tan visitado).


 
Críticas aparte, deciros que si os gustan los museos tambíén están por la zona el museo de las carrozas( curioso y muy visual) o el de la electricidad, situado en una antigua central eléctrica y dicen que muy interesante y sorprendente. Lisboa cuenta con más de 50 museos para todos los gustos: el Gulbenkian, el del azulejo, del fado, de arte antiguo, arte moderno....  

Os dejo un plano con la situación de las atracciones más importantes de Lisboa, en amarillo algunos museos:



Ver Lisboa en un mapa más grande



Para terminar os dejo la galería en Flickr con mis fotos sobre el barrio de Belem y sus monumentos más destacados:




Lo dicho, si vas unos días a Lisboa, el barrio de Belem es un lugar que hay que visitar, ya que concentra en poco espacio algunos de los monumentos imprescidibles de esta encantadora y mágica capital portuguesa.


 Enlaces de Interés 

- Monasterio de los Jerónimos, Praça do Imperio. 7 euros
- Pasteles de Belem. 0,95 la unidad.
- Monumento a los Descubridores. Av. de Brasília, 6 euros.
- Torre de Belem. Rua da Madre de Deus 4, 4 euros.  


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